Si el Barça de Xavi Pascual había devuelto a la ilusión a la afición azulgrana con su racha de buen juego y resultados de las últimas semanas, lo que se ha vivido este viernes en el Palau Blaugrana ha acabado de disparar el crédito del equipo, que con una victoria para el recuerdo -la octava seguida- se coloca colíder de la Euroliga. En uno de los mejores partidos de la historia de la máxima competición europea -sí, han leído bien, si no lo han visto busquen el vídeo- el Barça se ha logrado sobreponer a una dificultad tras otra y a la lesión de Will Clyburn para derrotar al Baskonia por un espeluznante 134-124 después de…¡tres prórrogas y casi tres horas de juego! Ha sido un esfuerzo colectivo enorme pero la victoria solo ha sido posible gracias a una exhibición impresionante de Kevin Punter, que ha acabado con 43 puntos en su duelo de otro planeta con otro extraterrestre como Markus Howard (33).
El Barça parecía tenerlo todo perdido cuando el Baskonia se ha puesto nueve puntos arriba en la segunda prórroga con solo 2:37 por disputarse (107-116). Pero en este tiempo Punter ha sido capaz de anotar 13 de sus 43 puntos para darle la vuelta al partido ante la histeria colectiva de un Palau que no se creía lo que estaba viendo. El exterior ha acabado de rematar su festival con una bandeja en penetración en la última décima para forzar la tercera prórroga. Ahí se ha acabado la resistencia del Baskonia, que se ha inclinado definitivamente en los cinco minutos finales con Satoransky tomando el relevo de Punter.
Xavi Pascual ya lo había avisado en la víspera. “El partido contra el Baskonia es seguramente el más difícil desde que estoy aquí”, dijo el técnico azulgrana el jueves. El desgaste que arrastra el equipo por el duro calendario más el cúmulo de lesiones de la última semana -Núñez, Vesely y Shengelia volvieron a ser baja- hacían que el entrenador de Gavà no lo viera nada claro.
Y el Baskonia ha demostrado cuánta razón tenía el de Gavà. El equipo de Paolo Galbiati llegaba al Palau tras haber ganado solo uno de los doce partidos que ha jugado esta temporada lejos de Vitoria (y ninguno de los siete anteriores como visitante en Euroliga) y muy retrasado en la clasificación europea (16º) pero en esta competición cualquiera te puede sorprender si no estás al cien por cien. Y si a tu rival le acompaña el acierto, extraordinario en el caso de los vascos hasta el ecuador del partido.
Todos los triples que no metía el Barça (llevaba uno en el minuto 19) los ha transformado el Baskonia en la primera mitad (8/12), con especial protagonismo para un Markus Howard vitorianos desde más allá del aro, pues a los 24de los aciertos triples Luwawu-Cabarrot ha añadido otros seis por dos faltas sobre lanzamientos lejanos. Así no era extraño que el Baskonia se retirara al vestuario con 53 puntos, una cantidad muy superior a la encajada por el Barça ante cualquier rival desde la llegada al banquillo de Pascual.
La ausencia de dos anclas defensivas como Toko Shengelia y, sobre todo, Jan Vesely ha desarmado por completo a la retaguardia del Barça, que si se mantenía en el partido al descanso (47-53) tras haber llegado a estar 15 abajo en el minuto 13 (22-37) era por la inspiración ofensiva de Kevin Punter y Will Clyburn y la energía del jovencísimo Sayon Keita, con mucho protagonismo ante los problemas de Willy Hernangómez y, sobre todo, Youssoupha Fall para contener a los interiores del equipo vasco.
Pero era necesario algo más para cambiar el signo del partido. El Barça necesitaba recuperar su defensa y empezar a meter sus lanzamientos triples, sobre todo después de que el Baskonia volviera a amenazar con la escapada al regreso del vestuario (51-64). No lo ha logrado su objetivo por completo pero al menos le ha servido para ir recortando poco a poco y llegar al final con opciones de victoria.
No sentenció en el tiempo regular al fallar Laprovittola el triple ejecutor y tampoco en la primera prórroga pues entonces falló Punter. Pero a este Barça aún le quedaba magia para brindar a su afición un regalo de Navidad anticipado.









