Con la llegada de la Navidad, los desplazamientos por carretera se multiplican y las condiciones meteorológicas se complican: heladas, niebla, lluvias, humedad y bajas temperaturas pueden afectar tanto al rendimiento del vehículo como a la seguridad de quienes conducen.
Coincidiendo con estas fechas festivas, queremos recordarte la importancia de preparar el coche antes de cualquier trayecto. Mantener el vehículo en óptimas condiciones permite prevenir averías inesperadas y garantizar una conducción más segura y eficiente durante los días más fríos del año.
En este contexto, hay determinados elementos del vehículo que requieren una atención especial durante los meses fríos, ya que su correcto estado marca la diferencia en la seguridad y el comportamiento en carretera.
1.Comportamiento de la batería en entornos de baja temperatura
Las baterías son uno de los componentes que más sufren en invierno. Con el frío, pierden capacidad de carga y les cuesta más ofrecer la energía necesaria para arrancar el motor. Una batería que funcionaba con normalidad en otoño puede fallar en una mañana helada.
Realizar una comprobación previa, especialmente si presenta varios años de uso, evita situaciones como no poder arrancar el coche tras una parada en un área de descanso o al salir de casa por la mañana.
2.Rendimiento del neumático en superficies frías y húmedas
Cuando la temperatura del asfalto baja, la goma de los neumáticos pierde elasticidad y, con ella, agarre. Esto afecta directamente a la frenada y a la estabilidad del coche.
Revisar la presión y comprobar la profundidad del dibujo es esencial para mantener el control en carreteras húmedas o heladas. Y, en caso de viajar a áreas con previsión de nieve, resulta recomendable llevar cadenas y asegurarse de que sabes colocarlas correctamente.
3.Revisión del anticongelante y lubricantes en invierno
El anticongelante tiene una función fundamental en invierno: mantener el motor a la temperatura adecuada y evitar que se congele. Su nivel debe revisarse con regularidad y es importante asegurarse de que la mezcla y el tipo son los indicados para el modelo de vehículo.
También conviene comprobar el estado del aceite, ya que un lubricante con un nivel incorrecto o deteriorado puede provocar un desgaste mayor del motor, especialmente en arranques en frío.
4.Optimización de la visibilidad en condiciones adversas
La humedad del invierno genera empañamientos constantes en el parabrisas y las lunas. Un sistema de climatización en buen estado permite desempañar el cristal con rapidez y mantener la visibilidad.
Además, las escobillas suelen endurecerse por el frío, lo que reduce su efectividad. Cambiarlas cuando empiezan a dejar marcas o restos de agua mejora la visión del conductor en días de lluvia, nieve o salpicaduras.
5.Proceso de lubricación del motor en arranque en frío
Después de pasar horas parado, el aceite del motor se concentra en la parte inferior del sistema. Al arrancar en frío, tarda unos instantes en volver a circular y lubricar todas las piezas.
Como explican desde Midas -cadena especializada en mantenimiento, reparación y movilidad- dejar el vehículo funcionando unos minutos antes de iniciar la marcha ayuda a proteger el motor y también a que el interior alcance una temperatura más confortable.














