“Tutto a posto” (todo bien). Marc Márquez ha celebrado su recuperación con los fans de Ducati y ha vuelto a subirse a una moto tres meses después de su última lesión. El piloto de Cervera ha sido el gran protagonista en el evento navideño ‘Campioni in festa’ organizado por su equipo y ha participado en el desfile de los campeones de la marca en Borgo Panigale.
La fábrica le ha agasajado obsequiándole con una de las 293 réplicas de la Panigale V4 de calle, inspirada en la Desmosedici del Mundial. Con el dorsal ‘93’, lógicamente. Después de semejante regalo, Marc asegura que en su carta a los Reyes “solo pediré salud para mí y los míos y ya está. Lo que no se pide es la victoria, hay que trabajar para eso”, ha dicho.
Sobre su lesión, ha explicado que “cada ves estoy mejor. Han pasado 12 semanas y este fin de semana, o la semana que viene, volveré a entrenar en moto. No he hecho de vacaciones. Para mí es más fácil de aceptarlo, pero para Gemma, mi novia, es más difícil», ha comentado en rueda de prensa.
«He tenido un mes de noviembre agotador, tanto por la rehabilitación como por los eventos para celebrar el título. Ahora, empezaremos a trabajar para el 2026. Éste es el último día en que celebramos algo de 2025. Me esperan dos semanas más relajadas, pero en las que volveremos a ir en moto y eso es lo más importante. Los médicos han visto que el hueso está soldado y que los ligamentos están donde tienen que estar. Es verdad que aún no estoy del todo bien para poder ir al cien por cien, pero sí lo suficiente para empezar a un 70-80 por ciento”, ha asegurado.
El futuro ¿de rojo?
Las últimas semanas de parón de la competición se han intensificado los rumores acerca de su futuro y algunas fuentes apuntaban a que sus altas pretensiones económicas podían acabar rompiendo el exitoso binomio Márquez-Ducati de cara a 2027. Marc ha dejado bastante claras sus intenciones, aunque sin cerrarse puertas.
“El año pasado, decía que sabía lo que era sentirse ‘gresinista’ y ahora se lo que es sentirse ‘ducatista’. Este año, he conocido al equipo, con Tardozzi, Grassilli y Dall’Igna me encontré bien pronto y eso también ha marcado la diferencia. Un piloto feliz es un piloto rápido», ha subrayado Marc.
«Para el año que viene está claro que tendremos la moto más rápida, que es lo más importante. Para el 2027-2028, en cambio, todo está en duda, todo se abre y nadie te puede asegurar que tendrá la mejor moto, porque el reglamento es nuevo. De todos modos, si estoy contento, soy rápido y estoy ganando, siempre he intentado no moverme de donde estaba. La prioridad es ser rápido”, ha dicho.
Le han insistido, le han pedido más precisión: Y Marc ha recurrido a las cifras: “Por mi parte, del 0 al 10, diría que las opciones de quedarme serían un 8. Estamos trabajando para ganar y todas las partes lo quieren y es importante. Me tomo dos semanas para pensar en mi futuro y para tomar la decisión correcta, o lo que creo que es lo mejor para m«, ha zanjado.














