La huelga del transporte interurbano de viajeros por carretera en la provincia de A Coruña entra en una fase decisiva tras cerrarse el calendario de paros convocados en diciembre sin acuerdo en plena operación salida, con decenas de personas esperando con incertidumbre en la estación. Desde la CIG advierten de que, si no hay un cambio en la actitud de la patronal, el conflicto se encamina hacia una huelga indefinida.
Uno de los puntos clave del conflicto es el bloqueo de la negociación con la patronal. El responsable de CIG Transportes, Ernesto López Rei, fue especialmente crítico con el último intento de mediación celebrado en la tarde del jueves. «Decir que hubo negociaciones es decir mucho. Nos sentamos, pero la patronal negó que hubiera una mínima mesa de diálogo», señaló. Según relató el sindicalista, los representantes empresariales abandonaron el encuentro alegando presuntos incidentes durante la huelga, algo que desde la CIG consideran una excusa. «En A Coruña no hubo ningún incidente. Todo fue muy tranquilo, pero necesitaban una disculpa», sostuvo al respecto.
López Rei recuerda que «la patronal ni abrió la carpeta». El sindicalista afirma que «se sentaron, se levantaron y se fueron». Por ello, no entiende cómo se puede encontrar una solución al conflicto: «Está claro que de aquí se sale negociando, pero no hubo ninguna voluntad», añadió.
Las reivindicaciones sindicales siguen siendo las mismas desde el inicio del conflicto, precisamente porque, según la CIG, no hubo ningún movimiento por parte de la patronal. Entre las demandas figuran una subida salarial del 5%, la aplicación del IPC más un punto y medio de revisión salarial cada año, tres días de asuntos propios, una rebaja significativa de la jornada, limitando la jornada continuada a ocho horas, y un compromiso para facilitar las jubilaciones parciales con contratos de relevo a partir de los 63 años para los trabajadores.
En cuanto a las propuestas empresariales, López Rei fue tajante. «Antes de convocar la huelga se levantaron de la mesa con un 1,20% de subida. Luego hicieron otro movimiento ridículo subiéndola a un 2%», dando por estancadas las posturas.
«Este viernes fue la última jornada de este calendario y se desarrolló igual que el resto de los días, con mucha normalidad, sin incidencias y con un seguimiento mayoritario», explicó López Rei, que subrayó que el transporte de viajeros por carretera quedó «praticamente parado». Según el sindicato, las movilizaciones se desarrollaron de forma tranquila y sin conflictos destacables.
Concluido este primer ciclo de huelgas, la atención se centra ahora en los próximos paros. «Aún no está previsto un nuevo calendario», reconoció el sindicalista, aunque avanzó que el comité de huelga se reunirá en los próximos días para definirlo. «Por lo que se ve habrá que endurecer el calendario e incrementar los días». La previsión es que las nuevas convocatorias se den a conocer la próxima semana.
Sobre la posibilidad de una huelga indefinida lo tiene claro: «El calendario se va a endurecer de forma gradual hasta convertirse en indefinido». Evitó dar una fecham pero apuntó que el 8 de enero podría iniciarse el nuevo ciclo de paros y que a finales de enero la huelga indefinida podría ser una realidad.














