Así celebró el 20 aniversario el restaurante Ghetto Vecchio, la emblemática pizzería alicantina

Veinte años no se celebran todos los días, y en Ghetto Vecchio han decidido hacerlo como mejor saben: abriendo la cocina, la despensa y el corazón a sus clientes. El restaurante, uno de los referentes gastronómicos de Cabo de las Huertas, organizó el viernes 19 de diciembre un gran evento para conmemorar su 20 aniversario con una jornada muy especial de comer y beber gratis, pensada como un gesto de agradecimiento a quienes han formado parte de su historia durante estas dos décadas.

La cita, que tuvo lugar de 12 del mediodía a 10 de la noche, ofreció un menú basado en los grandes clásicos de la casa, esos platos que han convertido al local en un punto de encuentro habitual para familias, residentes de la zona y muchos clientes extranjeros. Pizzas de masa fina elaborada de forma artesanal, pastas de la casa como ravioli de foie o de tartufungo, su famosa lasaña casera, provoletas —la entrada estrella con queso provolone fundido acompañado de fogazas—, además de saladitos y bruschettas, otro imprescindible de la carta, fueron los protagonistas del menú. Todo, elaborado como siempre, con producto cuidado, recetas propias y cocina hecha al momento. Y si hay un postre que ha trascendido la carta para convertirse en seña de identidad, ese es el tiramisu, descrito por muchos clientes como «hiperfamoso» y considerado uno de los grandes reclamos de la casa.

Se ofreció un menú basado en los grandes clásicos de la casa, como las pizzas y lasañas / Jose Navarro

Detrás de esta celebración hay una historia familiar que va más allá del restaurante. Ghetto Vecchio forma parte del Complejo Mont Royal, situado en una ubicación privilegiada junto al mar. El complejo, que reúne la pizzería, el Hostal Mont Royal y lacafetería-restaurante La Palloza, acumula casi 40 años de trayectoria. Fue fundado en 1987 por los padres de los actuales responsables, y hoy son los hijos quienes continúan el legado, manteniendo la esencia y adaptándola a los nuevos tiempos sin perder identidad.

Ghetto Vecchio abre de martes a viernes de 12h a 17h y de 20h hasta cierre durante todo el año. Los fines de semana, el ritmo cambia: sábados y domingos no cierran a mediodía, permitiendo alargar las comidas sin prisas. En invierno, muchos clientes aprovechan el ambiente acogedor del lounge chimenea, mientras que en verano las terrazas y el jardín se convierten en protagonistas para hacer la sobremesa. Los domingos, además, la cocina vuelve a abrir desde las 19h, una franja especialmente valorada por el público internacional.

Amigos y clientes visitaron el restaurante el19 de diciembre

Amigos y clientes visitaron el restaurante el19 de diciembre / Jose Navarro

El 20 aniversario de Ghetto Vecchio no es solo una fiesta gastronómica. Es la celebración de una forma de entender la hostelería basada en la cocina 100% casera, el cuidado del producto, el trato cercano al cliente y una ubicación inmejorable. Una jornada abierta, generosa y sin reservas, fiel al espíritu con el que nació el restaurante y que, dos décadas después, sigue marcando su camino.

«El universo de Corto Maltés es mi gran inspiración, la esencia de Ghetto Vecchio»

John Arias García, dueño y encargado del Restaurante Ghetto Vecchio

Han pasado 20 años desde que Ghetto Vecchio abrió sus puertas en el Cabo de las Huertas. ¿Cómo fueron aquellos primeros pasos y qué idea teníais sobre el tipo de restaurante que queríais ser?

Desde que surgió la opción de adquirir el Mini Golf, el emblemático local del Cabo de las Huertas creado en el año 68, mi madre, y socia, tenía clarísimo que la distribución y estructura de este espacio era ideal para convertirlo en una pizzería. Otra de las razones que teníamos clara era la falta de oferta de restaurante italiano y pizzería en la zona. Desde el principio, Ghetto Vecchio se convirtió en un referente, ya que nuestra trayectoria hostelera viene de otros 20 años atrás de experiencia con el Hostal Mont Royal, unos años cruciales para el posterior posicionamiento de nuestra marca “Ghetto Vecchio”.

Toda la decoración del restaurante gira alrededor  de las viñetas de Hugo Prat.

Toda la decoración del restaurante gira alrededor de las viñetas de Hugo Prat. / Jose Navarro

La decoración y atmósfera del restaurante están profundamente ligadas al universo de Hugo Pratt y Corto Maltés. ¿Cómo nace esa conexión y qué crees que aporta a la experiencia del cliente?

Soy muy fan de los cómics. Corto Maltés lleva muchos años acompañándome y tenía claro que, si algún día montaba un restaurante, debía estar inspirado, o más bien «extraído», de las viñetas de Hugo Prat. Lo que nunca imaginé es que, gracias al escritor y responsable de las redes sociales de Corto Maltés, Paco Linares, conocería a los nuevos dibujantes: elescritor Juan Díaz Canales y el ilustrador Rubén Pellejero. A ambos les encanta Ghetto Vecchio y me dieron el beneplácito de inspirarme en el cómic para decorar el restaurante. Además, nos dedicaron unos originales de Corto dibujados in situ.

Dibujo original realizado por los creadores de Corto Maltés en el restaurante

Dibujo original realizado por los creadores de Corto Maltés en el restaurante / .

Por todo ello, estamos hablando de un restaurante con carácter, real, original y con una ambientación muy cuidada. Por aquí han peregrinado muchos fans de Corto y han quedado realmente sorprendidos.

Cuando creas o revisas platos, ¿en qué te inspiras? ¿Qué parte de la carta sientes que habla más de ti?

Establecer nuestra carta también ha sido un trabajo de largo recorrido. Al principio nos fijábamos mucho en las nuevas tendencias y en platos que siempre me habían llamado la atención. Luego, he tratado de encontrar el nexo entre nuestros platos y el universo de Corto Maltés con sabores un poco más arriesgados. Solo nosotros tenemos la pizza Boca Dorada o la pizza Bora Negra. Toda la carta es un compendio de mis propias experiencias y de las tribulaciones de mi amigo Corto. Es mi gran inspiración y la esencia del restaurante.

¿Os planteáis abrir más restaurantes, ya sea en Alicante o fuera?

En absoluto, dejaría de ser genuino. Considero que uno de nuestros atractivos es el trato, la cercanía y la familiaridad. Son factores que a mi juicio están despojados de las franquicias.

¿Cuáles son los principales retos y objetivos del restaurante para los próximos años?

Fidelizar a nuestros futuros clientes. No hay nada más grato que haber conseguido superar el relevo generacional. Otro objetivo es que los clientes estén tan inmersos en la experiencia gastronómica del restaurante que desconecten del mundo digital. Y por último, que dure, mínimo, otros 20 años.

Fuente