petición del fiscal por las muertes de Cerro Muriano
  1. Accidentes mortales en maniobras: el contexto
  2. El caso de Cerro Muriano que conmocionó al Ejército
  3. Indignación, audios y relevo de mandos
  4. La investigación del juzgado togado militar
  5. El fiscal mueve ficha: penas de prisión y responsabilidades
  6. La reacción de Margarita Robles

Accidentes mortales en maniobras: el contexto

Vehículos que vuelcan, disparos que acaban donde no se pretendía, explosiones, saltos paracaidistas, infartos tras esfuerzos físicos importantes.. algunas maniobras de las Fuerzas Armadas han acabado en accidentes mortales en las últimas décadas.

El caso de Cerro Muriano que conmocionó al Ejército

Un caso que causó especial impacto entre los militares fue el del cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar y el soldado Carlos León Rico, ambos del Regimiento de Infantería ‘La Princesa’ nº 2, de la Brigada ‘Guzmán el Bueno’ X del Ejército de Tierra.

Una mañana de finales de diciembre de 2023 un grupo de militares del regimiento realizó una marcha física, y en un momento dado llegaron a un lago, donde procedieron a practicar el cruce de pasos de agua.

Tras el ejercicio, varios militares tuvieron que recibir asistencia médica de urgencia. Pero lo más grave fue que dos militares no aparecían. Cuando los encontraron, se habían ahogado.

Indignación, audios y relevo de mandos

Sus muertes provocaron una oleada de indignación sin precedentes. Rápidamente circularon por grupos de miembros de las Fuerzas Armadas audios atribuidos a militares que habían participado en el ejercicio, audios en los que acusaban de las muertes a varios mandos responsables de diseñar y dirigir el ejercicio.

Hubo una respuesta inédita, convocatorias de homenajes a los fallecidos, una catarata de mensajes entre militares denunciando que los mandos trataban a los militares sin preocuparse por su integridad física.

Además, a algunos oficiales les retiraron el mando de unidad por estos hechos.

La investigación del juzgado togado militar

Un juzgado togado militar abrió una investigación. El juez llegó a dictar auto de procesamiento para seis oficiales del Regimiento de Infantería ‘La Princesa’ nº 2: el coronel jefe del regimiento, un teniente coronel, un comandante, un capitán, un teniente y un sargento.

 

Seis oficiales procesados inicialmente

Les acusaba de delitos de incumplimiento de los deberes inherentes al mando, delitos contra los deberes del servicio, con penas equivalentes a las del homicidio en el Código Penal ordinario (por los dos fallecidos), y dos delitos en grado de tentativa, por los soldados que tuvieron que ser atendidos por hipotermia.

Después de una instrucción de dos años, en la que se revocó el procesamiento de varios mandos, el fiscal militar del caso ha presentado su escrito de acusación.

El fiscal mueve ficha: penas de prisión y responsabilidades

El representante del ministerio público solicita un total de ocho años de prisión contra un capitán. Le acusa de dos delitos contra la eficacia en el servicio por la muerte del cabo Jiménez Andújar y del soldado León Rico.

Ocho años para un capitán

Basa su acusación en que el capitán no informó a sus superiores en el regimiento de cómo pensaba desarrollar el ejercicio. Además, lo dirigió de manera “improvisada” y bajo su criterio personal.

Cinco años para un teniente

A cinco años de prisión se enfrenta un teniente por dos delitos contra la eficacia en el servicio.

Quién queda fuera de la acusación

Se libran de la acusación del fiscal un teniente coronel y un comandante, superiores del capitán y del teniente en el Regimiento de Infantería ‘La Princesa’ nº 2. El fiscal militar no aprecia responsabilidad penal en su conducta.

Defensa, obligada a indemnizar

Además, el escrito de acusación reclama que el Ministerio de Defensa pague 422.000 euros a las familias de los dos fallecidos en concepto de responsabilidad civil.

La reacción de Margarita Robles

Esta tragedia en el Ejército de Tierra causó también una respuesta llamativa de la ministra de Defensa.

Margarita Robles visitó varias veces la base de Cerro Muriano, y llegó a pedir públicamente a los militares del Ejército de Tierra destinados en ese acuartelamiento que declararan la verdad, sin miedo a posibles presiones, para esclarecer lo sucedido en ese desgraciado ejercicio.

Fue, por esas fechas, una auténtica sacudida en el seno del Ejército de Tierra, un episodio en el que muchos militares expresaron la rabia y la indignación por otros casos de muertes causados, en no pocas ocasiones, por negligencias, o en los que hubo intentos de encubrimiento de los culpables.



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