Antonio, un hombre de Isla Mayor (Sevilla) está acusado de agresión sexual, vulneración de la intimidad e intrusismo laboral. Este presuntamente se hacía pasar por masajista para abusar de mujeres y después extorsionarlas para que guardaran silencio.
Según sus víctimas, su modus operandi era claro: se ganaba la confianza de sus víctimas por redes sociales, les ofrecía un tratamiento en el que les realizaba tocamientos innecesarios y las fotografiaba con la excusa de ver el «antes y después». Así, después extorsionaba presuntamente a sus pacientes con estas fotografías comprometedoras.
En Y ahora Sonsoles hemos hablado con Antonio, que niega los hechos. Según él, nunca ha trabajado como masajista. «Yo me dedico a la construcción», afirma.
Antonio afirma que las dos mujeres que la han denunciado lo han hecho como venganza, porque estuvo con ambas. «A una de ellas, con la que tenía una relación sentimental, le hacía fotos y después descubrí que se las mandaba a otro«, señala.
El material informático del falso masajista ya ha sido incautado por la Guardia Civil, aunque este ha sido puesto en libertad. ¿Conseguirán las víctimas hacer justicia?














