Arantxa del Sol ha reaparecido este martes en televisión tras su salida de ‘El tiempo justo’, el magacín vespertino de Telecinco presentado por Joaquín Prat. La colaboradora no fue renovada tras el final de ‘Supervivientes All Stars’, después de que el equipo del programa considerara que su aportación no encajaba en la nueva etapa del formato.
Su regreso se ha producido en la cadena rival, donde ha visitado por primera vez a Sonsoles Ónega en ‘Y ahora Sonsoles’. En su entrevista, Arantxa del Sol ha hecho balance de su trayectoria profesional y ha recordado sus inicios en la pequeña pantalla como azafata de ‘El precio justo’.
Durante la conversación, la ex Miss Madrid reivindicó el papel que la televisión ha tenido en su vida. “La tele me ha dado las alegrías más grandes de mi carrera profesional”, aseguró, recordando que su objetivo al presentarse a certámenes de belleza era abrirse camino en ese medio. Fue precisamente en televisión donde conoció a su marido, Finito de Córdoba, durante su etapa en ‘Furor‘. “Me siento muy afortunada de haber nacido en una época profesional en la que arrancaban las televisiones privadas y fue la época dorada de la tele”, añadió, comparando aquella etapa con la competencia actual.
Arantxa explicó también los motivos por los que desapareció durante años de los focos. Decidió priorizar su familia y la crianza de sus hijos, aunque matizó que nunca dejó del todo su actividad profesional. “Seguí haciendo cosas aunque parece que cuando no estás en televisión no estás”, afirmó. “He hecho teatro, he hecho publicidad y las marcas han seguido contando conmigo, pero de una manera más tranquila”, añadió, subrayando que no se arrepiente de haber dedicado ese tiempo a su familia.
Por último, quiso señalar una realidad que, según ella, afecta especialmente a las mujeres en televisión. “O estás en el circuito o es muy difícil”, explicó al hablar de la maternidad y sus consecuencias profesionales. “Fue un poco de ambas cosas, me volqué en los niños, pero si hubiera surgido algo en televisión hubiera estado feliz de continuar”, terminó confesando. “El teléfono dejó de sonar”, reconoció antes de concluir que, pese a todo, no cambiaría los momentos vividos con su familia.















