La temporada 2026 arrancará para el tenis masculino con una nueva normativa impuesta por la ATP para proteger a los tenistas antes las condiciones de calor extremo como las que se vivieron esta curso en el Masters 1.000 de Shanghai.
Las quejas de los tenistas por el calor durante los partidos han sido recurrentes en esta campaña. En Wimbledon, por ejemplo, los jugadores se vieron obligados a disputar sus encuentros a altas temperaturas que incluso llegaron a provocar colapsos entre el público en una ciudad como Londres, menos acostumbrada a ese calor.
Más recientemente, en Shanghai, con temperaturas de hasta 34 grados y una humedad cercana al 80 por ciento, Jannik Sinner se vio obligado a abandonar en mitad de un partido aquejado de fuertes calambres debido a las duras condiciones climatológicas. También sufrió un veterano Novak Djokovic que llegó a vomitar en la pista.
Para evitar este tipo de sistuaciones, en 2026 entrará en vigor una nueva norma que permitirá suspender partidos individuales del circuito masculino al mejor de tres sets cuando el índice WGBT (Temperatura de Bulbo Húmedo y de Globo) supere los 32,2 grados.
La regla, utilizada en el circuito femenino desde 1992, se basará en el WGBT que evalúa el estrés térmico teniendo en cuenta factores como la temperatura, la humedad, la velocidad del viento, la radiación solar y la nubosidad, según informó la ATP en un comunicado.
Si ese índice alcanza los 30,1 grados centígrados o más durante los dos primeros sets de un partido al mejor de tres, cualquiera de los dos jugadores podrá solicitar una pausa de 10 minutos para refrescarse. Durante ese descanso, y bajo la supervisión del personal médico de la ATP, los tenistas podrán «hidratarse, cambiarse de ropa, ducharse y recibir indicaciones de sus entrenadores».
Proteger a los jugadores
En el comunicado, el organismo que rige el tenis internacional, explicó que la nueva política busca «reforzar la protección de los jugadores que compiten en condiciones extremas» y que pretende ofrecer un «enfoque estructurado y respaldado médicamente para afrontar el calor extremo, protegiendo la salud de los jugadores y mejorando las condiciones para todos los implicados en los torneos».
Con la aplicación de esta norma, la ATP pretende dar un «enfoque estructurado y respaldado médicamente para afrontar el calor extremo, protegiendo la salud de los jugadores y mejorando las condiciones para todos los implicados en los torneos«.











