La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) y el Sindicato
Médico Andaluz (SMA) se han levantado de la reunión de este miércoles
con el Ministerio de Sanidad, que ha lamentado que no se sumen al
consenso con los sindicatos del ámbito de negociación del Estatuto Marco
y apuesten por la confrontación.
Ambos sindicatos han abandonado
la mesa sin emitir respuesta alguna a la propuesta formal que les ha
presentado el Ministerio ni al preacuerdo alcanzado con las
organizaciones sindicales que integran el ámbito de negociación del
estatuto marco (SATSE-FSES, CCOO, UGT, CSIF y CIG-Saúde), según ha
informado Sanidad en una nota de prensa.
Sanidad lamenta
especialmente que «hayan optado por mantener una estrategia de presión» y
sigan exigiendo constituir una mesa de negociación específica y
paralela a la del ámbito común, algo «incompatible con los principios
del diálogo social y con la legalidad vigente», que impide la
fragmentación de los procesos negociadores y la creación de estatutos
propios por categoría profesional
El departamento que dirige Mónica García insiste en que el nuevo
texto que ha elaborado a raíz del preacuerdo con las cinco
organizaciones del ámbito incorpora todas las demandas e importantes
avances como la mejora de los derechos laborales, organización del
trabajo, conciliación, supresión progresiva de las guardias de 24 horas,
movilidad con garantías y refuerzo del modelo público de gestión.
Pero
ha vuelto a dejar claro que ni va a invadir competencias autonómicas,
porque sería incompatible con el marco constitucional, ni a promover un
estatuto propio por categorías, ya que rompería la cohesión del Sistema
Nacional de Salud.
De esta forma, ha afeado a estos dos sindicatos
que hayan decidido rechazar el preacuerdo alcanzado con el ámbito de
negociación, que cuenta con el respaldo de la mayoría de las
organizaciones sindicales representativas del conjunto de profesionales
sanitarios, y ni siquiera hayan valorado su propuesta específica para el
personal médico.
La propuesta de Sanidad a los sindicatos médicos que no han valorado
En esa propuesta que les trasladó el pasado 1 de diciembre, y sobre
la que no se han pronunciado, Sanidad plantea un marco específico para
la realización de la jornada de guardia, que deberá ser objeto de
negociación en la mesa sectorial correspondiente, cuya implantación se
realizará en cada centro mediante la programación funcional, dentro de
los límites establecidos.
Según la oferta, el acuerdo regulará los aspectos esenciales de esta jornada,
incluyendo la organización de la prestación, los criterios de
planificación y asignación, la retribución, los descansos, las posibles
exenciones y el régimen de adscripción del personal.
Asimismo,
establece que la organización de las guardias deberá incorporar
criterios de flexibilización y conciliación, garantizando en todo caso
el correcto funcionamiento de la actividad asistencial.
No
obstante, promueve una evolución progresiva del modelo de organización
del trabajo, «orientada a reducir la dependencia estructural de las
guardias y a favorecer una planificación más racional de los recursos
humanos, la protección de la salud laboral y la conciliación del
personal».
De este modo, serán los servicios de salud los que
deberán planificar la dotación de personal de los centros y unidades con
el fin de garantizar la adecuada cobertura de la atención urgente y el
cumplimiento de los límites de jornada y descansos establecidos,
«asegurando en todo caso la plena prestación del servicio público
esencial sanitario y el estricto respeto a dichos límites».
Además, «se podrá contemplar, en el marco de la negociación, la realización de guardias a solicitud del personal».
La
retribución deberá ser «adecuada a la naturaleza, responsabilidad y
penosidad del trabajo, manteniendo una relación proporcionada con la
retribución de la jornada ordinaria».
Y se garantiza que, en las
situaciones de incapacidad temporal, nacimiento y cuidado de menor,
riesgo durante el embarazo y la lactancia, «el personal perciba, desde
el primer día, el 100 % de sus retribuciones ordinarias mediante el
complemento retributivo correspondiente».
Del mismo modo, se
refuerza la movilidad, que requerirá, «con carácter general, el
consentimiento» del interesado; sin él, quedará limitada «a supuestos
excepcionales de necesidad asistencial urgente, debidamente
justificados» por un máximo de siete días anuales.
Por ultimo,
reconoce «el derecho del personal a conocer, con al menos seis meses de
antelación, la planificación y distribución de su jornada ordinaria y de
guardia»










