Tan solo un día después de que China confirmase unos aranceles al porcino español que rondan el 10% -mucho menos que la media europea, que es del doble, y con la excepción del matadero de Litera Meat en Binéfar, que es el más bajo con menos de un 5%-, la Fundéu (RAE) ha optado por ese término, arancel, como «palabra del año». Un concepto que ha acompañado a la economía mundial desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y que en relación al gigante asiático tienen relación desde Europa, además de con el porcino, con la automoción. Dos sectores que, por otra parte, son el principal nexo de unión de Aragón con China. Dos socios que intercambiaron más de 2.700 millones de euros en 2024.
Y es que el goteo de inversiones desde el país del dragón no ha cesado en los últimos días. El 26 de noviembre se puso la primera piedra de la gigafactoría que Stellantis y la china CATL montarán en Figueruelas, valorada en más de 4.000 millones; y este pasado martes, Leapmotor anunció que fabricaría hasta cuatro modelos 100% eléctricos (B10, B05, A10 y A05) en la planta de la localidad zaragozana, en un acto en el que se anunciaba la llegada de una empresa auxiliar de Leapmotor, la también china Duoli, que en alianza con Fagor reactivará la factoría de Borja para suministrar chasis a dichos vehículos desde el próximo año.
Motivos, todos, más que suficientes para que Ibercaja haya dedicado un capítulo específico de su nueva revista económica, presentada este miércoles, a las relaciones económicas entre China y Aragón. Se trata de un estudio elaborado por Aragón Exterior (Arex) y que ha sido presentado por su director gerente, Javier Camo, y por su responsable de comunicación, Katharina María Mormann. El primer punto en el que hace hincapié el informe, en términos genéricos, es en el nuevo papel del gigante asiático en la geopolítica y en la geoeconomía mundial. De «fábrica del mundo» a líder tecnológico que «acabará liderando el comercio mundial».
En la comunidad aragonesa, hay muchos sectores donde se está notando la influencia china, desde el comercio online hasta la hostelería o la logística, pero es en la automoción y en el porcino donde su papel se antoja fundamental en los próximos años. Con todo, desde la entidad bancaria niegan que vayamos hacia una chinificación, término del que vienen alertando voces como la de Carlos Tavares, ex CEO de Stellantis.
Representantes de Fagor Ederlan, Grupo Duoli, Leapmotor y el Ayuntamiento de Borja, este martes. / Jaime Galindo
«Las reglas laborales, ambientales o de calidad van a seguir siendo las europeas. Si su intención fuese homogeneizarlo todo, estarían negociando con Europa antes de abrir la cartera de las inversiones», ha esgrimido Enrique Barbero, de Ibercaja, quien subraya que la llegada de las inversiones chinas responde a «sus expectativas de producción y venta». «No veo un sesgo negativo», ha sentenciado al respecto.
Desequilibrio
Con todo, las relaciones comerciales entre China y Aragón destacan por el «desequilibrio» entre el volumen de importaciones y exportaciones. En el pasado año, el país fue el segundo proveedor aragonés, solo superado por Francia, con más de 2.250 millones. En la dirección contraria, sin embargo, fue el octavo destino de los productos de Aragón, con cerca de 476 millones en concepto de exportaciones, que se han incrementado en los últimos años gracias a la expansión del porcino (la carne supone el 66% del total).
Una situación ante la que cabe estar alerta. El Gobierno de Aragón ya ha contabilizado en 300 millones las pérdidas por las tasas chinas y la peste porcina africana, que de momento solo afecta a las exportaciones de la zona cero en Barcelona (en Aragón no se ha detectado ningún caso), es el otro factor de «riesgo». De hecho, China ha sufrido brotes de esta enfermedad desde 2018 que han provocado que tenga que salir al mercado exterior a comprar ese tipo de carne.

Imagen de archivo de varios operarios trabajando en un matadero de Litera Meat. / LITERA MEAT
Aunque, tal y como detalla el informe de Arex incluido en la última revista económica de Ibercaja, lo que resulta más difícil de cuantificar son las «inversiones mutuas». Sus estimaciones hablan de 30 empresas chinas instalada sen Aragón y más de 2.500 autónomos, 1.500 dedicados a la hostelería y 800 al comercio. En el otro extremo, hay una veintena de compañías aragonesas con representación o filiales en China.
Desde Arex también se detienen en algunos hitos que han favorecido las relaciones entre ambas zonas, como la creación de una de sus oficinas en Shanghái en 2008, los lazos culturales gracias al Instituto Confucio de la Universidad de Zaragoza inaugurado en 2017 y las conexiones comerciales y logísticas (rutas marítimas con el puerto seco de Plaza, con una de sus terminales marítimas, la de Adif, gestionada por la china Cosco; vuelos directos semanales de carga, etc.). El debe en ese último punto está en las rutas ferroviarias, frenadas desde 2022 por la imposibilidad de transitar el territorio ruso.
Así las cosas, la conclusión final que recoge Ibercaja en su última publicación es clara: «China dominará el comercio global en el futuro próximo.l Aragón está decidido a ocupar un papel importante en este nuevo tablero de juego».











