Casi tres años de trayectoria plasmados en un mismo disco. Los alicantinos Viscopaf han decidido renunciar a las prisas imperantes de la industria musical y cocinan su música a fuego lento. Por ello, tras darse a conocer en el Spring Festival 2023, donde actuaron en el escenario principal después de ganar un concurso de bandas, optaron por ir ofreciendo pequeñas pistas de lo que estaba por venir. Ahora, una vez encontrado el sonido que les define, dan el paso definitivo con la publicación de su primer álbum, un disco homónimo compuesto por diez temas.
Se trata de un viaje sonoro que recoge las canciones que han ido construyendo durante estos años, desde su exitoso Balconing hasta otros cortes como La mejor solución, Noche fatal o Discopepe. «Es el trabajo que da sentido a todo este tiempo, que nos ha servido para entender quiénes somos como banda, cómo trabajamos y qué queremos hacer. A partir de ahora no vamos a tardar otros tres años en sacar un disco. La banda ya está asentada y eso lo cambia todo», asegura su batería, Ángel P. Gambín.
Ángel P. Gambín y Pepe Iváñez, de Viscopaf, durante su visita a INFORMACIÓN / Rafa Arjones
Uno de los riesgos de este proceso de grabación prolongado es que el resultado acabe siendo un producto “frankenstein”, construido por piezas y con aroma de álbum recopilatorio. Sin embargo, en este caso no ocurre así: el LP es compacto, coherente y responde a una idea clara. «Creo que eso se debe, sobre todo, a que hay un cerebro musical muy definido, que es Jaime Zaragoza. Todas las canciones nacen de él, y eso aporta unidad al conjunto. Después se han ido produciendo y madurando con el tiempo, pero el germen estaba ahí desde el principio», explican.
Porque tampoco hay que olvidar al elefante en la habitación: la precariedad que afecta a muchos grupos emergentes, incapaces de permitirse largas estancias en estudios profesionales o lanzamientos inmediatos al mercado. En su caso, además, tampoco era la intención. «No podíamos permitirnos grabar durante semanas en un gran estudio. Muchas cosas se han hecho en casa, en un home studio, con los medios que teníamos», reconocen.
¿A qué suena Viscopaf? Una pregunta sin respuesta
Viscopaf hace una música libre de etiquetas, alternativa, que se nutre de géneros musicales muy diversos tanto en tiempo como en espacio. Integrado por tres generaciones diferentes de artistas, tiene en su mano la capacidad de armar un producto único que los diferencie en un mercado ampliamente masificado. «Somos cinco personas con gustos muy amplios y con cronologías distintas. Compartimos muchas referencias, pero cada uno aporta cosas diferentes. No somos nada prejuiciosos a la hora de componer y forzarnos a un estilo concreto iría en contra de lo que somos».
La banda está compuesta por el cantante Benjamín Fernández, el guitarrista Pepe Iváñez, el bajista Jaime Zaragoza, el baterista Ángel Pérez y el teclista Marcos Martínez. Sobre la base, son edades bastante dispares, lo que les podría llevar a entender la música de maneras muy diversas. Pero nada más lejos de la realidad, son cinco melómanos que buscan superarse gracias a toda la música que han mamado desde siempre. «Haber escuchado mucha música y muy diversa se nota, todo ese pozo acaba saliendo aunque no sea evidente a la primera escucha», apunta Iváñez.

Viscopaf, durante una sesión de fotos realizada en analógico por Benidorm / Miguel Zaragoza
Esa es, posiblemente, la principal diferencia respecto a otros grupos de nuevo cuño, un bagaje que les respalda y que da sentido a su ambición musical. «Hoy en día hay músicos que no han escuchado apenas música. Nosotros no esperamos a que una plataforma nos diga qué escuchar; lo hemos mamado antes». Porque han tenido las cosas claras desde el principio, prefiriendo ir paso a paso para encontrarse en medio de una guerra de sonidos. Y ahora, con todas las bases asentadas, se puede decir que ha comenzado la era de Viscopaf.
Un 2026 lleno de sorpresas: gira y nuevas canciones
Con su primer disco bajo el brazo, editado en vinilo y a la venta tanto en sus conciertos como en la tienda Naranja y Negro de Alicante, la banda se prepara para un año cargado de novedades. En primer lugar, afrontarán la presentación del álbum con una gira de conciertos que se anunciará próximamente y que, según explican, pasará por algunos de los principales núcleos de música en directo del país. Paralelamente, una vez puesta en marcha esta nueva etapa, comenzarán a dar forma a lo que será su segundo trabajo discográfico con nuevas canciones.
«Somos conscientes de que esta gira ha llegado tarde y de que, quizá, no nos ha permitido crecer todo lo que deberíamos en estos casi tres años. Pero también tenemos claro que no queremos hacer una gira de paripé. No vamos a tocar por tocar, para diez personas y perdiendo dinero. Si vamos a Madrid, por ejemplo, tiene que haber algo más, como entrevistas en medios de comunicación. Queremos justificar cada paso», admiten.
Hasta ahora, el crecimiento del grupo se ha centrado principalmente en su entorno más cercano, Alicante. Ahora se enfrentan a la prueba de fuego de consolidarse a nivel nacional: «Nos toca diseñar un buen directo para estos diez temas y empezar a introducir canciones nuevas. Ya tenemos cinco o seis bastante avanzadas, incluso mejores que las del disco, pero ahora no toca publicarlas», concluye la banda, que promete dar mucho que hablar en un futuro cercano.
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