Las críticas de los vecinos del PAU 2 por la nueva ubicación del espacio de ocio del mercadito de Hogueras llegaron este martes a la Junta de Distrito 3. Lo han hecho en la última asamblea general del año, un encuentro marcado por un clima más tranquilo que en sesiones anteriores, pero en el que volvieron a aflorar las quejas por la falta de información municipal, el retraso en proyectos comprometidos y el funcionamiento de los órganos de participación ciudadana.
La cita es una de las dos asambleas generales que el reglamento establece cada año y constituye el único espacio en el que asociaciones y vecinos que no forman parte de la llamada «parte social» de la junta pueden intervenir directamente para exponer sus inquietudes ante la presidencia del órgano. En este caso, la reunión estuvo presidida por la concejala de Participación Ciudadana, Cristina García, y en ella participaron también representantes de las diferentes formaciones políticas que componen el Ayuntamiento de Alicante.
El encuentro llegaba, eso sí, precedido de meses de fricción entre colectivos vecinales y la presidencia de la Junta de Distrito 3. Tras una tensa sesión celebrada en septiembre, el pasado mes de noviembre los miembros de la Junta de Distrito mantuvieron una reunión con el alcalde de Alicante, Luis Barcala, para trasladarle sus inquietudes. La asamblea de este martes era, por tanto, la primera tras aquel contacto y se desarrolló en un tono que muchos asistentes calificaron como «más pacífico», aunque no exento de críticas de fondo.
El mercadito de Hogueras, en el centro del debate
Uno de los asuntos que centró buena parte de las intervenciones fue el traslado de la parte de ocio, no la gastronómica ni la protocolaria, del mercadito de Hogueras al espacio que ocupa habitualmente el mercadillo de Teulada. Una decisión conocida apenas unas horas antes de la reunión por los vecinos del PAU 2 y que generó un fuerte rechazo en el barrio.
todo lo que no se quiere en el centro se acaba llevando a los barrios periféricos, no saben si va a haber policía para la zona, queremos el estudio de impacto
El presidente de la asociación de vecinos del PAU 2, Miguel Ángel Gracia, denunció durante la asamblea la «falta absoluta de información» y la inexistencia de estudios técnicos previos. «Nos enteramos del traslado por los medios y aprovechamos la presencia de la concejala de Fiestas para denunciar que no se nos ha informado de nada, ni de informes ni de impactos. Es una zona residencial ya saturada a nivel social«, explicó el representante vecinal. Gracia trasladó también la sensación de que «todo lo que no se quiere en el centro se acaba llevando a los barrios periféricos, no saben si va a haber policia para la zona, queremos el estudio de impacto».
La idea es que ahí no haya un botellón sino un espacio sociocultural, seguramente de conciertos, y es una manera de garantizar que la gente disfrute de las Hogueras con nosotros
Precisamente, a la asamblea asistió la concejala de Fiestas, Cristina Cutanda, que recogió directamente las quejas vecinales. «Hemos buscado una solución en un espacio amplio que usará la futura concesionaria. La idea es que ahí no haya un botellón sino un espacio sociocultural, seguramente de conciertos, y es una manera de garantizar que la gente disfrute de las Hogueras con nosotros», indicó Cutanda.
Además, según avanzó Juanjo Olivares, representante de la asociación de vecinos de Tómbola y miembro de la Junta de Distrito 3, la parte social del órgano se comprometió a abordar este asunto en las reuniones previstas para el inicio del próximo año.
Falta de ejecución y el reglamento de participación
Más allá del mercadito, los vecinos del PAU 1 pusieron sobre la mesa el retraso en la ejecución de inversiones comprometidas en espacios como el Puente Rojo o el parque Juan Pablo II. La presidenta de la asociación, Rosario Buyolo, denunció el «abandono» del barrio y cuestionó el sentido de celebrar una asamblea a final de año sin margen real de actuación. «No se han presentado informes de presidencia, no se ha dado cuenta del ejercicio ni de los presupuestos. Se nos dice que se están haciendo cosas, pero no vemos nada ejecutado», afirmó Buyolo.
No se han presentado informes de presidencia, no se ha dado cuenta del ejercicio ni de los presupuestos. Se nos dice que se están haciendo cosas, pero no vemos nada ejecutado
Buyolo fue especialmente crítica con el funcionamiento de la junta y anunció que la asociación del PAU 1 dejará de acudir a las reuniones de este órgano. “No hay participación real ni transparencia. No nos sentimos representados y sentimos que estas reuniones no sirven para nada”, señaló Buyolo.
Necesitamos seguimiento y retorno de las cuestiones que planteamos las asociaciones de vecinos en estas reuniones
Además, la actualización del reglamento de participación ciudadana fue otra de las demandas compartidas por varias asociaciones. Desde Gran Vía Sur, su presidente, Lorenzo Pérez, reclamó una reforma «urgente» para hacerlo más transparente, participativo y útil. Pérez denunció también la falta de respuesta a las solicitudes que trasladan tanto a la parte social como a la concejalía. «No puede ser lanzar peticiones a un saco roto. Necesitamos seguimiento y retorno de las cuestiones que planteamos las asociaciones de vecinos en estas reuniones», subrayó Pérez.
Un clima más cordial, pero con fondo crítico
Pese a la dureza de algunas intervenciones, varios asistentes coincidieron en que la asamblea transcurrió sin altercados y permitió que todas las asociaciones que lo solicitaron pudieran intervenir. Sin embargo, el balance final entre muchos vecinos fue de frustración. “La sensación es que vienen sin prepararse y que falta profesionalidad y organización”, indicaron Miguel Ángel Gracia y Rosario Buyolo.
Un malestar que, pese al tono de la reunión, deja sobre la mesa el reto para el Ayuntamiento de recuperar la confianza de los barrios y dotar de contenido real a la participación ciudadana en el Distrito 3.
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