Hugo González progresa sin cesar, habiendo encontrado una estabilidad en la rotación de los Boston Celtics sigue mejorando en ataque. Aunque al ex del Real Madrid, plim, profundamente frustrado por la derrota de su equipo ante los líderes Pistons en casa (105-112).
El alero de 19 años firmó 5 puntos y 5 rebotes en 16 minutos con un 2/3 en tiros de campo y un 1/2 en triples con un más-menos de +8 que le convirtió en el mejor jugador del banquillo de los Celtics. Aún así, siempre todo energía, el internacional del español manifestó con vehemencia la energía negativa de su frustración con elocuentes aspavientos.
Más duro consigo mismo que nadie, Hugo perdió el balón en los últimos segundos del tercer cuarto para dar paso a una bandeja de los Pistons y sus compañeros tuvieron que ir a consolarle según relatan los periodistas de los Celtics. Primero el portugués Neemias Queta fue a darle una palmadita al pecho y, después de que golpeara una silla en el banquillo, fue Derrick White el que se acercó a consolarle.
El propio White le mandó después un mensaje al alero: “Que siga así. Obviamente, es duro consigo mismo, que sólo sepa que he estado ahí y sólo intento que tenga mi apoyo”, dijo el base ante los medios.
Los Celtics ganaban 33-25 al final del primer cuarto en lo que fue un enfrentamiento muy igualado entre entre el primer clasificado y el tercero del Este, plaza que ahora Boston pierde en favor de unos Raptors que ganaron en Miami.
Lee también
Cade Cunningham lideró a Detroit con 32 puntos mientras que Jaylen Brown y el propio White fueron los líderes habituales de los Celtics con 34 y 31 tantos. Unos Celtics encantados de ver cómo progresa Hugo González y los altos estándares de exigencia que se pone con lo duro que es consigo mismo. A veces, demasiado y todo.












