San Cristóbal de La Laguna se ha convertido en el escenario de una pequeña revolución silenciosa: por primera vez, su trazado del siglo XVI se ha levantado en tres dimensiones a partir de los mapas históricos de Leonardo Torriani del año 1588 y de una batería de algoritmos de última generación.
Lo que antes eran planos envejecidos en un archivo de la Universidad de Coimbra, donde se encuentran los originales, hoy se transforman en una ciudad navegable, en la que cada fachada, puerta y ventana vuelve a ocupar su lugar en un paisaje urbano reconstruido digitalmente.
El punto de partida de esta investigación es tratar los mapas antiguos como si fueran imágenes actuales, utilizar distintas técnicas digitales y que la inteligencia artificial haga el trabajo más pesado y repetitivo. A partir de los planos urbanos de Torriani para San Cristóbal de La Laguna en las islas Canarias, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, un sistema de aprendizaje profundo detecta automáticamente las fachadas de las casas, sus puertas y ventanas, y corrige las distorsiones del dibujo para recuperar una vista frontal coherente de cada edificio.
Tras esa limpieza geométrica, un proceso de optimización ajusta el tamaño, la alineación y el ritmo de los huecos, de modo que las fachadas resultantes respetan tanto la lógica arquitectónica como la apariencia del documento original. Con esa “plantilla” regularizada, entra en juego un lenguaje de modelado procedimental que convierte cada fachada en un modelo 3D paramétrico, listo para ser exportado a herramientas como CityEngine o Blender.
La Laguna de 1588, ciudad piloto
La conferencia de la doctora Isabel Sánchez Berriel, pronunciada en las II Jornadas de Pensamiento de Futura Cultura Lab, puso rostro y contexto a estos avances al centrarse en la reconstrucción digital de la San Cristóbal de La Laguna de finales del XVI. El plano trazado por Leonardo Torriani en 1588 actúa aquí como piedra angular, enriquecido con protocolos notariales, documentación de archivo: informes y supervisión de historiadores expertos en la ciudad y análisis de arquitectura comparable en otros núcleos históricos canarios y casas de la época de la Laguna como Casa Lercaro, la fachada del Corregidor o casas terreras en la Villa Arriba y ciudades como Sevilla o Madrid.
El resultado es una ciudad que se rehace combinando dos estrategias: generación procedural para las viviendas corrientes y modelado 3D detallado para edificios singulares, apoyado en datos LIDAR que aportan precisión a las alturas y volúmenes. Así, las edificaciones, ya sean tiendas, viviendas, graneros o con otros usos se reparten por el entramado urbano de manera lógica, mientras palacios, iglesias y sedes institucionales se reconstruyen con un nivel de detalle acorde a su relevancia patrimonial.
Otra recreación generada del modelo 3D e IA para personajes en 1588 en San Cristóbal de La Laguna. / Departamento de Ingeniería Informática y de Sistemas de la Universidad de La Laguna.
Una máquina del tiempo para el siglo XXI
Más allá del logro técnico, la propuesta funciona como una auténtica “máquina del tiempo virtual” que permite pasear por la Laguna de 1588 y compararla con su fisonomía actual. Desde la Plaza del Doctor Olivera hasta la calle Las Candilas, las transformaciones de la trama urbana pueden observarse en paralelo, poniendo en diálogo la memoria del lugar con los desafíos de su gestión contemporánea.
Esta investigación marca un hito en la convergencia entre historia, computación gráfica e inteligencia artificial que reestructura las prácticas del patrimonio digital. En primer lugar, democratiza el acceso al conocimiento histórico: convierte documentos archivados en experiencias interactivas navegables, permitiendo que estudiantes, investigadores y ciudadanía acceda a reconstrucciones precisas de ciudades desaparecidas.
Nuevas vías de investigación
Aunque desarrollada específicamente para los mapas de Torriani en el ámbito del patrimonio canario, la investigación establece un flujo de trabajo genérico en cinco etapas diseñado para ser aplicable a diferentes tipos de mapas históricos de distintos contextos y épocas. El modelo mostró buena capacidad de generalización al aplicarse a otros mapas de Torriani no utilizados en el entrenamiento, como los de Telde, Santa Cruz de Tenerife y San Sebastián de La Gomera, demostrando que la metodología puede escalar a otras ciudades y regiones históricas.
Este tipo de reconstrucción abre nuevas vías para la investigación histórica, la preservación del patrimonio y la mediación cultural, pero también para el turismo digital y los proyectos educativos que necesitan narrar la ciudad más allá de los límites del museo físico.
Y mientras la metodología se afina y se prueba en otros contextos, el horizonte ya apunta a un siguiente salto: integrar inteligencia artificial generativa para dotar de vida y relatos a los habitantes virtuales de estas ciudades renacidas, haciendo que el pasado no solo se vea, sino que también se sienta y se escuche.












