Durante los últimos meses del año, conducir de manera cómoda y sin pasar frío se vuelve todo un desafío. Las bajas temperaturas no solo afectan al confort de los ocupantes, sino que también pueden influir en la atención y los reflejos del conductor, haciendo fundamental ajustar correctamente el climatizador del coche para mantener la temperatura en el habitáculo agradable y hacer así más seguros los trayectos.
Diversas entidades especializadas en seguridad vial, entre las que se encuentra la DGT, coinciden en que existe un rango concreto de temperatura que ayuda a conducir con mayor seguridad y a evitar tanto el exceso de frío como el riesgo de somnolencia o agobio.
Durante los últimos meses del año, conducir de manera cómoda y sin pasar frío se vuelve todo un desafío / Archivo
A qué temperatura ajustar la calefacción
Las recomendaciones sitúan la temperatura ideal de la habitáculo entre 19 °C y 22 °C. Mantener el coche fuera de este rango puede generar efectos negativos tanto para el confort de los ocupantes como para la seguridad del conductor.
Para que lo entiendas, en invierno, conducir por debajo de los 19 °C puede causar pérdida de sensibilidad en manos y pies, así como una disminución en el tiempo de reacción al de cualquier imprevisto en la carretera. Esto se debe al entumecimiento muscular debido al frío, que afecta la capacidad de maniobra.
Por el contrario, superar los 22 °C incrementa el riesgo de somnolencia, cansancio y pérdida de concentración, lo que puede afectar directamente a la seguridad durante la conducción. Por ello, respetar este rango de temperatura es fundamental.

Las recomendaciones sitúan la temperatura ideal de la habitáculo entre 19 °C y 22 °C / Archivo
Consejos al subir al coche
Al arrancar el coche, la calefacción tarda en calentar hasta que el motor alcanza cierta temperatura. Ponerla al máximo desde el inicio puede forzar la mecánica e incluso consumir más combustible. Por eso lo recomendable es ajustar la intensidad de forma progresiva para mantener un confort adecuado sin afectar al funcionamiento del vehículo.
Además, encender la calefacción con el motor frío puede provocar que se genere más vapor en el interior del coche, dificultando la visibilidad. Lo más aconsejable es esperar unos minutos hasta que el motor alcance una temperatura mínima y luego ajustar la calefacción para mantener el habitáculo cálido sin empañar los cristales.













