Desde la Dirección General de Tráfico, la implantación de la baliza V16 conectada ha sido vendida como un salto tecnológico frente a los clásicos triángulos de emergencia. Un gesto sencillo (colocar una luz sobre el techo sin salir del vehículo) podría salvar cientos de vidas al año.
Pero no todo es tan brillante como la luz que emite esta nueva señal luminosa. En las últimas semanas, varios expertos en ciberseguridad han puesto el foco sobre fallos técnicos en balizas ya homologadas. El modelo Help Flash IoT, por ejemplo, ha sido señalado por permitir manipular la ubicación que envía a la plataforma DGT 3.0. Y eso, en una emergencia real, puede marcar la diferencia entre ser visible o invisible.
¿Problemas técnicos en una herramienta de emergencia?
Auditorías que preocupan
- Algunos modelos carecen de cifrado extremo a extremo.
- La comunicación puede ser interceptada en redes abiertas.
- El firmware puede modificarse sin autentificación.
¿Qué dicen los fabricantes?
- Netun afirma que cumplen la homologación vigente.
- Vodafone defiende que usa APNs privadas para mayor seguridad.
- Ambos niegan que se recojan datos personales del conductor.
Una norma con huecos digitales
La orden ministerial que regula estas balizas exige compatibilidad funcional con DGT 3.0, pero no establece requisitos obligatorios de ciberseguridad. El problema, según expertos, es de origen: en 2018 se pensó en visibilidad, no en integridad digital.
¿Y si causa más peligro que el que evita?
Imaginemos un escenario real: un conductor sufre una avería de noche en una vía rápida. Coloca su baliza V16 conectada y se queda dentro del coche, creyendo estar localizado en el punto exacto. Pero la baliza, comprometida o defectuosa, envía coordenadas erróneas. La DGT 3.0 no alerta a los demás usuarios de su presencia en ese tramo. Otro vehículo se detiene más adelante, esperando ver el coche averiado… pero no lo encuentra. Minutos después, un tercer conductor, sin esa información visual ni digital, embiste al vehículo inmovilizado. El atropello que se pretendía evitar, se ha producido por confiar en una conexión fallida.
¿Cómo deben actuar los conductores?
- Verificar que su baliza esté conectada y operativa.
- Actualizar el firmware si el fabricante lo permite.
- Estar atentos a posibles alertas o «recalls» de seguridad.
La tecnología puede ser aliada de la seguridad vial. Pero si no se blinda a tiempo, también puede convertirse en su talón de Aquiles. Las balizas V16 conectadas todavía tienen que demostrar que son más fiables que el viejo, simple y analógico triángulo.













