“50 vecinos estamos atrapados en nuestras casas en Vila-real por la inundación de la calle”. Con estas palabras resume Eduardo Serrano, vecino de la calle Molí Nou, la situación que viven desde este domingo los residentes de esta zona de masets a consecuencia de la borrasca Emilia, que ha dejado completamente anegado el único acceso rodado a las viviendas.
Según explica, el problema se concentra siempre en el mismo punto del camino, a la altura de la salida de una fábrica, donde confluyen todas las aguas al tratarse del tramo más bajo. “Un poco más adelante, a unos 50 metros, el camino está bien, pero todo el agua va a parar ahí y no nos deja salir”, señala. El nivel del agua, añade, ha llegado hasta la altura de las ventanas de los vehículos, lo que hace imposible circular sin asumir un riesgo evidente.
De hecho, varias personas que habían acudido a comer a la zona junto a sus familias no han podido regresar a sus casas debido a la acumulación de agua y haber quedado atrapados. Intentar salir es peligroso. Los bomberos han tenido que rescatar a dos personas con una barca, una intervención que coincide con la actuación realizada tras quedar un coche atrapado por la inundación de la vía.
Sin salida con coche ni paso seguro a pie
El vecino aclara que las viviendas no llegan a inundarse, pero que el problema es el acceso, que queda completamente impracticable. El único camino alternativo discurre junto al río y una acequia, pero solo puede realizarse a pie y, en días como este, se encuentra lleno de barro, lo que también impide su uso con seguridad.
«Si tienes que ir a trabajar, no puedes salir; y a pie tampoco, porque el camino está lleno de barro, no está adecuado y es peligroso»
La situación, si sigue así, conllevará que muchos vecinos no puedan acudir a trabajar este lunes, al no poder salir de sus domicilios ni en coche ni a pie. “Si tienes que ir a trabajar, no puedes salir; y a pie tampoco, porque el camino está lleno de barro, no está adecuado y es peligroso”, explica Eduardo.
Vista de la calle. / Mediterráneo
Los vecinos afectados aseguran que no es la primera vez que ocurre. Han avisado a la Policía Local, a los bomberos y a Facsa, sin que se haya adoptado una solución definitiva. Estos últimos les manifiestan que no pueden hacer nada hasta que no pare de llover, según traslada Serrano a Mediterráneo.
El afectado denuncia esta situación recurrente, mostrando su indignación e impotencia, y reclama al Ayuntamiento una actuación urgente que evite la acumulación de aguas y garantice la seguridad y la movilidad de quienes viven en esta zona de Vila-real durante episodios de lluvias intensas como el actual.
Suscríbete para seguir leyendo














