El Zamora CF consiguió la victoria más cómoda de la temporada en un partido que dejó sentenciado muy pronto y en el que no permitió que el Cacereño le crease peligro real pese a que dispuso de numerosas llegadas, todas ineficaces. Con esta victoria, los rojiblancos vuelve a mirar hacia la parte de arriba de la clasificación a la espera de lo que ocurra el sábado y domingo en los partidos de sus directos rivales.
Ya desde los primeros instantes del encuentro, los rojiblancos comprobaron que eran superiores a su rival, y en un avance por la izquierda llegaba una falta al borde del área que sacó en dos tiempos Carlos Ramos para que el rechace le llegase a Miki Codina que marcaba a placer el primer gol rojiblanco en el minuto 10.
El Cacereño no tuvo capacidad de reacción y los de Óscar Cano, dirigidos muy bien arriba por Ramos y Márquez, siguieron buscando otro gol con abandes tanto por la derecha con Sergio como por la izquierda con Merchán, y así llegaría un centro que controló con el peño Márquez dentro del área para marcar de tiro ajustado al poste el segundo gol rojiblanco que dejaba el partido muy cuesta arriba para los extremeños.
El Zamora disfrutó tocando el balón hasta el descanso frente a un rival que tan sólo intentaba inquietarle con tímidos centros desde la izquierda a los que siempre llegaba Fermín Sobrón, adelantándose a los delanteros extremeños.
El Zamora se encargó durante la segunda parte de que no se jugase y su rival se cansó de enviar balones al área pero sin el menor efecto para una defensa rojiblanca que siempre se mostró concentrada y no le hizo ni la más mínima concesión. Los de Cano se olvieron de atacar durante los segundos 45 minutos pero no necesitaron más que contener a su rival. Los cambios vinieron a reforzar además el control del centro del campo, especialmente con la entrada de Mario García que realizó un derroche energético para que los extremeños no creasen peligro desde la franja ancha.















