Detenido por llevar a un repartidor en el capó por la A-7

La Guardia Civil ha detenido al conductor de una furgoneta que recorrió unos cuatro kilómetros por la A-7 en Algeciras (Cádiz) con un repartidor subido al capó, aferrado a los limpiaparabrisas tras una discusión. La escena, grabada por varios vehículos, se ha hecho viral en redes sociales y ha activado todos los resortes legales del Código Penal.

Todo ocurrió el pasado 29 de noviembre en una rotonda cercana al centro comercial Puerta de Europa, cuando un repartidor en moto discutió con el conductor de la furgoneta. El enfrentamiento escaló hasta el punto de que, por causas aún no esclarecidas, el repartidor acabó encima del capó mientras el vehículo se reincorporaba a la autovía A-7 en dirección sur.

Conducción temeraria y sin puntos: dos delitos penales

Una maniobra tan peligrosa como deliberada

  • El vehículo no se detuvo pese a tener al repartidor sobre el capó.
  • El conductor realizó varias maniobras bruscas para tratar de arrojar al repartidor a la calzada.
  • Todo se produjo a velocidad de autovía y sin señalización de emergencia.

Interceptado por la Guardia Civil en plena vía

Fue el Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Algeciras quien logró interceptar el vehículo. Según el comunicado oficial, el hombre no solo habría puesto en peligro “la vida del repartidor” y del resto de usuarios de la vía”, sino que además “carecía de permiso de conducir” por la pérdida total de puntos asignados legalmente.

Esto activa automáticamente el artículo 384 del Código Penal, que tipifica como delito conducir tras haber perdido todos los puntos del carné.

Un caso que no es aislado

Según la DGT, más de 26.000 conductores en España están actualmente sin puntos. Y según datos del Ministerio del Interior, al menos 2.000 siguen conduciendo pese a ello. Casos como este, que mezclan temeridad y reincidencia, abren el debate sobre si el sistema actual es suficientemente disuasorio.

Un portavoz de la Guardia Civil confirmó que el detenido ha sido puesto a disposición del Juzgado de Guardia de Algeciras tras la instrucción de las diligencias correspondientes.

¿Qué habría pasado en caso de atropello?

De haberse producido un atropello con resultado de muerte, la calificación jurídica podría haber escalado hasta el homicidio doloso, con penas de 10 a 15 años de prisión. El hecho de realizar maniobras con ánimo de «tirar» al repartidor agrava la intencionalidad.

La moraleja: sin puntos, sin volante

Este suceso sirve como recordatorio de que la pérdida de puntos no es simbólica: inhabilita y convierte cualquier trayecto en un delito penal. Como rezan los paneles de la DGT: “Elige tu destino. O conduces, o vas al juzgado”.

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