Ciberacoso continuado, amenazas anónimas y coacciones. Esto fue lo que durante meses sufrió una menor, de 17 años, después de que difundieran su número de teléfono móvil a través de redes sociales. Era abril y en ese momento comenzó la pesadilla. Llamadas con número oculto —hasta diez en media hora—, audios con amenazas de muerte, insultos… La Policía Nacional, a través del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría Local de Telde, ha logrado identificar a las presuntas autoras, tres jóvenes cercanas al círculo de conocidos de la víctima, y poner fin al caso de acoso digital. Una de ellas —mayor de edad— ha sido detenida; las otras están investigadas.
Fue hace ocho meses cuando varias personas hicieron público en las redes sociales el número privado de la adolescente acosada. Esto lo acompañaron con acusaciones falsas destinadas a incitar a terceros a contactar con ella. Y lo consiguieron.
Desde ese momento, la joven de 17 años comenzó a recibir llamadas, mensajes con amenazas y manifestaciones de odio, una situación que se mantuvo durante varios meses. «Ahora no contestas y te haces la loca, tan valiente que eres tú y tu novio» (sic), puede leerse en uno de los mensajes que le enviaron, a los que ha tenido acceso LA PROVINCIA/Diario de Las Palmas. Esos son los más suaves. «Deja que te coja a ti y a tu novio, les voy a enseñar lo que es apuñalar de verdad» fue una de las amenazas recibidas, y continuaron: «Todo te va a ir mal».
Los mensajes llegaron a ser amenazas de muerte. «Hasta que no te vea muerta y enterrada no voy a parar», le dijeron. El motivo de este ensañamiento con la menor se desconoce.
Las conversaciones fueron entregadas a la Policía Nacional, que ha logrado dar con las chicas que las enviaron. La investigación, que se ha alargado ocho meses, ha permitido la identificación de las autoras de los mensajes y las publicaciones, quienes actuaban desde perfiles de redes sociales y líneas telefónicas asociadas. Desde estas, con número oculto, la llamaban hasta en una decena de ocasiones en media hora solo para intimidarla.
«Entre las acciones detectadas se encuentran la difusión del número privado de la menor (doxing), mensajes reiterados de carácter violento, llamadas desde números ocultos, intentos de averiguar su domicilio e incluso manifestaciones de odio dirigidas a personas cercanas a la denunciante», sostiene la Policía Nacional, que hace hincapié en que estas conductas constituyen delitos de amenazas y coacciones, así como ciberacoso, debido a la «persistencia y reiteración del hostigamiento». «Esto afectó gravemente a la tranquilidad y seguridad de la víctima», subrayan los investigadores de Delitos Tecnológicos.
Una de las acosadoras está detenida y las otras dos están investigadas y sus datos han sido puestos en conocimiento de la autoridad competente porque se encuentran fuera del territorio de actuación de la Policía Nacional.












