Libertad de elección, por Juan José Millás

El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 (demasiado ministerio, nos parece: el que mucho abarca poco aprieta) ha anunciado que, a partir de la aprobación del nuevo decreto, las máquinas expendedoras en hospitales, residencias de mayores y centros sociosanitarios deberán ofrecer al menos un 80% de productos saludables. Podrás encontrar en ellos fruta, agua o yogures sin azúcar, y hasta bocatas de pan integral, pero también, aunque en menor cantidad, bollería asesina y bebidas tóxicas. Si alguien se toma un bollo ultraprocesado, nos preguntamos, ¿le sentará bien gracias a esa presencia testimonial de productos saludables en el artefacto del que lo ha obtenido? Si de un paquete de tabaco me fumo solo el 80%, ¿puedo vivir tranquilo?

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