ecca.edu destaca el apoyo de Fundación MAPFRE Canarias para impulsar la educación inclusiva

Muy buenos días.

Gracias a Fundación MAPFRE Canarias por invitarme… gracias también por el trabajo que realizan, aquí, en nuestras islas, para que más personas tengan oportunidades reales de formarse, crecer y sumar.

Cuando el presidente de la fundación Ignacio Baeza me llamo para invitarme a hablar aquí hoy, recuerdo haberle dicho, Nacho, yo suelo hablar más bien de temas técnicos, de geopolítica, competitividad o sostenibilidad… porque quieres que hable yo..? y me dijo, no queremos que hables de temas técnicos… sino de tu historia y tu trayectoria…

Hoy quiero hablar con todos ustedes sobre gratitud, sobre como las organizaciones como la fundacion Mapfhre Canarias cambian la vida de tantas personas, quiero hablarles hoy sobre cómo una apuesta por las personas puede cambiar destinos—el destino de una familia, el de una comunidad, el de un país y eventualmente del mundo.

A veces olvidamos que las grandes transformaciones no comienzan con leyes, presupuestos ni discursos políticos. Los verdaderos cambios comienzan con ideas acompañadas de acciones. Con esa persona que decide creer en la otra.

A veces todo empieza con una simple puerta que se abre, o con una mano tendida en el momento justo a la persona necesitada.


Y quiero empezar con una historia muy personal que encierra una verdad universal. Haz el bien y no mires a quien….porque cuando lo haces siempre nos irá bien… a todos….

A principios de los años 80, una señora refugiada política de Cuba, Eloisa Seoane, llegó a mi barrio de la Rocha, en Telde aquí en Gran Canaria con 4 hijos muy pequeños, sola, con lo puesto, sin dinero pero llena de esperanza y deseos de darle un mejor futuro a sus hijos.

Mis hermanos y yo nos hicimos amigos de sus hijos y a través de nosotros, se hicieron amigos mis Padres con Eloisa, la señora cubana. Mis padres terminaron ayudando a esta familia de forma desinteresada….. y miren las vueltas que da la vida, resulta que cuando esa familia posteriormente unos años mas tarde emigró a Boston en EEUU, me invitaron a vivir con ellos, y fue esa la gran oportunidad de mi vida. Gracias a mis padres y los Seoane, pude ir a high school y posteriormente a la universidad en EEUU y desarrollar mi carrera profesional en ese país y ese fue el punto de partida de todo lo que vendría después en mi vida.

De esos 4 hijos, todos terminaron siendo personas de gran éxito en EEUU y a Kenia la menor de los 4, cuando yo ya estaba asentado en Washington DC años más tarde, la ayudé a conseguir beca que le permitió formarse y trabajar para el gobierno de EEUU y hoy es jueza federal de los EEUU.

Les aseguro que mis padres jamás pensaron que un acto de solidaridad y apoyo a una señora inmigrante con sus hijos tendría unas consecuencias tan significativas para nuestra familia, ni tampoco que Eloísa pensó que sus hijos podrían beneficiarse del acto de amabilidad y hospitalidad que tuvieron conmigo… 


Les he contado esta historia personal porque sirve de contexto para entender lo que me ocurrió en Washington DC el 1 de septiembre del 2011 y que cambio mi vida para siempre.

Yo trabajaba para la administración del presidente Obama y la noche anterior había recibido una convocatoria para acudir a una reunión al siguiente día en la Casa Blanca

Fui de los primeros en llegar junto a mi jefe el ministro de comercio de los EEUU, posteriormente llego Hilary Clinton que en ese momento era la ministra de asuntos exteriores y finalmente, llegaron varios miembros del consejo nacional de seguridad acompañados del presidente Obama

Recuerdo haberme emocionado en silencio mientras miraba alrededor… pero saben una cosa, no recuerdo las palabras o las decisiones que se tomaron, pero si recuerdo fielmente y de forma clara y nítida, como me sentí ese día y en ese momento.. Recuerdo haberme dicho a mí mismo qué rayos hago yo aquí? Como llega alguien como yo, de una familia de aquí de gente trabajadora y sencilla, hasta la casa blanca y estar entre las personas más poderosas del mundo en ese momento?

Recuerdo haber sentido el mas profundo sentimiento de gratitud, agradecimiento con todas esas personas que habían creído en mí, que tanto habían hecho por mi a lo largo del camino, fue ahí, si, en ese momento, cuando entendí que no existe el éxito individual de las personas…..

que yo había llegado ahí, arropado y a los hombros de muchas otras personas, empezando por mi madre que está aquí hoy y a quien tanto le debo….

entendí que estaba ahí, gracias a los sacrificios que había hecho tanto ella como mi padre, que estaba ahí porque la historia de la familia Verde no se entiende sin la historia de la familia Seoane …entendí que todos le debemos tanto a tanta gente.. en mi caso a gente como elio Muller, john Mann o Maura Hennigar.. y muchas otras personas e instituciones que fueron mentores, amigos y tuvieron un gran impacto en mi vida

Ese día, en la Casa Blanca, entendí que yo estaba ahí precisamente por la labor que hacen instituciones como la fundación Mapfre Canarias que apuesta por las personas, les da formación y herramientas para desarrollarse y contribuir de forma positiva a la sociedad en general…

en mi caso, sin el apoyo de instituciones que hacen exactamente lo mismo que esta fundación yo no hubiera recibido becas, formación y sobre todo oportunidades que cambiaron mi vida.

A raíz de esa experiencia, decidí crear una fundación sin fines de lucro en EEUU para poder aportar mi granito de arena y hoy, en colaboración con la fundación Mapfre Canarias ofrecemos juntos oportunidades de formación y desarrollo profesional en Washington DC a jóvenes Canarios para que se formen y para que aporten a la construcción del futuro de Canarias.

Cuando pienso en el trabajo de Fundación MAPFRE Canarias pienso en como siempre define a las personas como su eje principal. Y eso es lo importante… las personas son lo importante….

Durante los últimos 40 años, lo importante ha sido esa labor que realiza Mapfre todos los días, no de forma puntual o aislada, sino todos los días del año, de forma continua y siempre apostando por las personas…

lo importante, son las vidas que ha logrado cambiar. Lo importante son los jóvenes que gracias a la fundación hoy estudian, o las familias que logran salir adelante a pesar de su situación económica, los trabajadores que vuelven a tener empleo, los mayores que recuperan calidad de vida, las personas con discapacidad que finalmente encuentran su lugar en el mundo laboral.

Estos programas reflejan a la perfección lo que significa apostar por el talento: y ofrecerle a las personas oportunidades que, como la historia de los Seoane o en mi propio caso, tienen un retorno sobre la inversión, casi siempre impredecible pero siempre siempre positivo.

A lo largo de mi carrera, he tenido el inmenso honor de haber trabajado con personalidades como Bill Clinton, Al Gore, Hillary Clinton, Obama o el presidente Biden, y de ellos, he aprendido que las personas que marcan la diferencia en la sociedad comparten siempre tres características comunes.

Asumen riesgo y no le temen al fracaso, actúan con pasión y muestran gratitud….. La Fundación MAPFRE encarna esas tres virtudes:

La fundación MAPFRE asume riesgo porque los proyectos que emprende son a futuro…, aun sabiendo que no siempre dan frutos inmediatos ni mucho menos que ofrezcan garantías. Incluso así… sigue asumiendo riesgo con valentía.


La fundación MAPFRE Actúa, con Pasión y convicción por querer acompañar a las persona necesitadas en su crecimiento y hacerlo con sentido y propósito social.


Y por último, MAPFRE muestra siempre gratitud porque entiende y esto está en su ADN ya no solo como Fundación sino como empresa, que el éxito no se mide solo en resultados económicos, sino en el bienestar colectivo que es capaz de generar en la sociedad en general.

En mi experiencia, no hay inversión más inteligente… ni más efectiva.. ni de mayor impacto… que invertir en las personas. No hay política pública más poderosa que la educación y la formación de las personas.

Y no hay empresa más grande que la que mide su éxito en función al número de vidas transformadas.

Los actos que más nos han marcado a todos nosotros, no vinieron de los logros profesionales o académicos, ni siquiera del dinero ganado… Vinieron de las personas, algunas anónimas incluso, que creyeron en nosotros,

Vienen de los mentores que nos empujaron a hacerlo mejor, Vienen de las instituciones como Mapfre Canarias, que con su labor filantrópica cambiaron el rumbo de nuestras vidas.

Así que hoy quiero darles las gracias a la Fundacion Maphre, no solo por invitarme, sino por recordarnos a todos que el cambio real empieza con la apuesta por las personas. Ese cambio que empieza con cada joven al que becan, con cada familia que apoyan, con cada oportunidad que siembran.


Porque cuando una institución cree en las personas, cambia destinos.
Y cuando una sociedad entera adopta esa filosofía de creer y apostar por las personas, en esencia, está cambiando el mundo.

A la Fundación MAPFRE Canarias, gracias. Gracias por recordarnos que cuando das recibes… que dar es abrir caminos, y que creer y apostar por las personas es sembrar futuro.

Juntos estamos construyendo el mañana que nuestras islas necesitan. Muchas gracias.

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