La Fiscalía ha cambiado su criterio y 24 horas después ha solicitado prisión comunicada y sin fianza para Juan Carlos R. CH por el homicidio de su pareja Natividad de 50 años de edad en Catarroja.
La solicitud ha sido realizada durante la comparecencia de prisión posterior a la detención del presunto asesino machista practicada esta mañana por la Guardia Civil siguiendo órdenes del juez después de haber tenido que dejarlo en libertad porque la Fiscalía no ha había solicitado prisión en la primera comparecencia el martes por la mañana. Es inminente que el magistrado dicte el auto de prisión para el supuesto asesino machista.
Esta misma mañana agentes de la Guardia Civil se han desplazado hasta Catarroja y han detenido a Juan Carlos R. CH de 43 años por la muerte de Natividad. La mujer de 50 años de edad murió este martes en el Hospital La Fe de València, donde estaba ingresada desde el sábado en estado de coma tras la brutal paliza que recibió por parte de su agresor. El presunto autor del crimen machista quedó en libertad tras su paso por el juzgado de Violencia sobre la Mujer de Sueca porque la Fiscalía no pidió prisión para él a pesar del estado muy grave en el que se encontraba la víctima.
Natividad, una mujer de 50 años y vecina de Catarroja, se ha convertido en la quinta víctima de la violencia machista este año en la C. Valenciana tras fallecer este martes en la UCI del Hospital Universitario La Fe de València. La mujer permanecía hospitalizada en estado crítico desde el sábado de madrugada, tras recibir una brutal paliza en Catarroja por parte de su pareja, un maltratador que fue detenido de inmediato por la Guardia Civil, aunque, horas antes del fallecimiento de la mujer, quedó en libertad tras su paso por el juzgado de Violencia sobre la Mujer de Sueca porque la Fiscalía no pidió prisión para él a pesar del estado gravísimo en que se encontraba la víctima, con daños cerebrales irreversibles. Lo más que pudo hacer el juez en esas circunstancias fue imponer una orden de alejamiento al maltratador, con antecedentes por violencia machista sobre otras mujeres, ya que en el momento en que el acusado abandonó la sede judicial, Natividad aún seguía con un hilo de vida y la cabeza destrozada en el hospital. Ahora, tras su muerte, la orden de protección ha perdido toda utilidad y tendrá que ser invalidada. Tanto el presunto agresor como la víctima son españoles y ella nunca le había denunciado.
Según la información a la que ha podido acceder Levante-EMV, la salvaje agresión se habría producido a última hora del viernes o a primera del sábado, día de la Constitución, en el domicilio donde residían víctima y el ahora detenido, en Catarroja. Los golpes y patadas propinados a la mujer le causaron lesiones gravísimas en la cabeza, hasta el punto de que la víctima, de 50 años, quedó inconsciente en el suelo de su casa. Asustado por las consecuencias, el detenido alertó a su madre, pero como la mujer no podía llamar -tiene una discapacidad con movilidad reducida-, Juan Carlos R. CH pidió a una vecina que llamase al 112.
Sin embargo, ya era demasiado tarde. La llamada de auxilio que propició la evacuación de la mujer al servicio de urgencias del Hospital La Fe se produjo cerca de las 9.00 horas del sábado, y para entonces Nati llevaba más de tres horas herida y agonizando. Esa falta de atención médica ha podido ser crucial en el desenlace fatal.
ANTE LA VIOLENCIA MACHISTA, 016
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia de género las 24 horas del día, todos los días del año. En este teléfono encontrarás la ayuda de especialistas en múltiples idiomas. Si tú o alguien que conoces es víctima de violencia física, psicológica, sexual, económica o de cualquier otra índole llama: el número no se queda registrado en la factura telefónica.
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Tardó horas en buscar ayuda médica
Una vez en el centro sanitario, el maltratador, de 43 años, mintió diciendo que su pareja se había caído accidentalmente sobre una mesa de mármol la noche anterior y que no respondía. También, que él no se había dado cuenta, porque ella se quedó dormida. Sin embargo, los médicos enseguida detectaron lesiones poco compatibles con una simple caída accidental, con heridas que más bien se correspondían con una agresión, por lo que se encendieron todas las alarmas y alertaron al juzgado de guardia de València, que puso en marcha el mecanismo policial que permitió enviar al hospital a especialistas de la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional.
Agentes del citado cuerpo acudieron al centro sanitario, donde se entrevistaron primero con los médicos y el resto del personal sanitario que atendía a Natividad, y después con el ahora detenido, quien siguió insistiendo en su versión de la caída accidental en el domicilio. Dado que el episodio se había producido en Catarroja, demarcación policial de la Guardia Civil, el caso fue trasladado a este Cuerpo.
Así las cosas, agentes del Equipo de Policía Judicial de Alfafar-Catarroja solicitaron el registro de la vivienda donde habían sucedido los hechos, al que el sospechoso accedió voluntariamente, y tras comprobar que había muebles desplazados y señales inequívocas de una agresión y que el escenario era incompatible con la versión del sospechoso, lo arrestaron como presunto autor de un delito de lesiones graves en el ámbito de la pareja.
¿En libertad provisional?
Pese a los pocos datos conocidos de momento, sí ha trascendido que ni la mujer ni nadie de su entorno más próximo había llegado a denunciar los malos tratos -el vecindario sí sabía que se escuchaban golpes y gritos con frecuencia-, así que no había ninguna medida de protección hacia ella en vigor.
También, que el detenido tiene antecedentes por malos tratos y agresiones machistas a otras parejas. Tras pasar 72 horas en el calabozo, el acusado fue llevado a primera hora del pasado martes al Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Sueca, con competencia en materia de violencia machista en los partidos judiciales de Sueca y de Catarroja. El magistrado, tras examinar el amplio atestado policial y entrevistarse con los médicos de La Fe, esperaba que el fiscal solicitase prisión provisional. Sin embargo, no fue así: el representante de la acusación pública se limitó a pedir libertad provisional con algunas medidas cautelares, por lo que el juez ya no pudo decretar el encarcelamiento del acusado.
Así las cosas, accedió a la libertad provisional con medidas cautelares, como su presentación periódica en el juzgado y una orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 2.000 metros de su víctima o ponerse en contacto con ella por cualquier medio. Horas después, pasadas las siete de la tarde, la mujer falleció, como habían pronosticado los médicos, lo que deja sin efecto práctico esa protección. El cuerpo de Natividad ya ha sido trasladado al Instituto de Medicina Legal (IML) de València, donde este miércoles se le practicará la autopsia.
Cuatro crímenes machistas en la C. Valenciana
Con el asesinato de Natividad, son cinco las víctimas mortales de la violencia machista este 2025 en la C. Valenciana: cuatro mujeres y el hijo de dos años de una de ellas, la primera en ser asesinada este año en este territorio. Tal como ha venido informando este diario, ese primer crimen machista se produjo el 25 de junio pasado en Algemesí. Alejandra Emilia Villegas, de 42 años, y su hijo Samuel, de dos años fueron asesinados por la pareja de ella y padre del menor. A la mujer la cosió a cuchilladas y al niño lo estranguló mientras dormía. Ninguno de ellos estaba protegido porque nadie había denunciado al maltratador pese a la creciente espiral de violencia y acoso al que sometía a Alejandra.
Tres meses y medio después, a principios de octubre, fue asesinada, también a cuchilladas, Cristina, de 37 años, en su piso de Alicante, por su pareja y un amigo de este. El cuerpo de la mujer fue encontrado dos semanas más tarde, el 24 de octubre, en la bañera de la vivienda de la víctima, donde tenían pensado descuartizarla, pero estaban esperando a que les llegara el arcón que habían comprado por internet para congelar el cadáver antes de desmembrarlo.
La tercera mujer asesinada, Oriana, de 29 años, también lo fue en Alicante y con el mismo método, un arma blanca. Oriana se estaba divorciando de su verdugo, de 34 años y con quien tenía una niña de tres años, pero seguían compartiendo piso por cuestiones, una vez más, económicas. El crimen se produjo el pasado 2 de diciembre y, como en los casos anteriores, nadie había denunciado el maltrato al que sometían a las tres mujeres, por lo que no se había podido dictar ninguna orden de protección.
Un asesinato machista cada 6 días desde 2003
Desde que hay registros diferenciados de feminicidios íntimos en España, es decir, desde el 1 de enero de 2003, son 1.340 las mujeres asesinadas en episodios motivados por la violencia machista, lo que arroja una media de más de 58 víctimas mortales al año; es más, la media es de una mujer asesinada cada seis días por su pareja o expareja. En la C. Valenciana, son 167 mujeres asesinadas en estos casi 23 años; una media de más de siete cada año.
La violencia estructural extrema contra el derecho a la libertad de las mujeres deja más cifras insoportables: desde que se registran los casos de asesinatos vicarios, es decir, cuando el maltratador mata a los hijos de su víctima y la deja a ella viva para enterrarla en dolor, cifra que solo se contabiliza desde el 1 de enero de 2013, ya que el Estado tardó una década en reconocer que también era violencia sobre la mujer esa criminalidad, son 65 los menores asesinados; ocho de ellos, en la C. Valenciana (el último, Samuel).
En estos 23 años de crímenes machistas registrados en una estadística diferenciada para visibilizar -y poder luchar contra ella con datos objetivos- la versión más extrema de la violencia contra las mujeres por el mero hecho de serlo, la cifra de huérfanos se acerca a los 2.000. En concreto, hace diez meses, en febrero de 2025, se situaba en 1.862, la mitad de ellos, menores de edad, según un informe de la Fundación Mujeres, que gestiona el Fondo de Becas Soledad Cazorla.
Falta de respuesta social y del entorno
Un dato para la reflexión colectiva: de las 1.340 mujeres asesinadas hasta hoy, poco más del 20 %, es decir, solo una de cada cinco, había dado el paso de denunciar y pedir ayuda. Y otro más: las denuncias interpuestas por los familiares y allegados de la mujer víctima de maltrato, es decir, quienes más y mejor conocen la situación, representan menos del 2 % del total. La mayoría siguen siendo presentadas por la víctima, seguido de los casos que se detectan por intervención policial.
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