La «operación Hassan» centra toda la atención en el Real Oviedo de cara a un mercado, el de invierno, que se presenta movido en el conjunto azul. La oferta del Trabzonspor de 6 millones de euros más variables y el delantero ucraniano Sanylo Sikan, revelada en exclusiva por LA NUEVA ESPAÑA, condiciona de manera directa las operaciones para fichar futbolistas. Pero no es el del galo el único nombre encima de la mesa en cuanto al capítulo de salidas. El Oviedo trabaja en varios frentes, con dos nombres apuntando al adiós: Kwasi Sibo y Brandon Domingues.
Con el medio ghanés los planes han variado en las últimas semanas. Acaba contrato el 30 de junio y parece complicado que llegue a la renovación por objetivos, por lo que el club se planteó la renovación por un año para evitar una salida gratis, más aún con la disputa del Mundial este verano. Ahora, sin embargo, el Oviedo está más por la labor de agilizar su salida.
En el futuro inmediato de Sibo, dos escenarios. Uno es el de generar una venta. Un club de la MLS de Estados Unidos se ha interesado por su situación y estaría dispuesto a abonar algo más de un millón de euros por su traspaso. En Oviedo ven con buenos ojos la operación, ya que liberarían una ficha, saldría un jugador con poco protagonismo esta temporada y, lo que es más importante, el tope salarial se ampliaría de forma inmediata. Con solo 1,5 millones de euros para invertir en invierno, cualquier venta parece interesante.
Pero hay otra alternativa, la que le llevaría a México. Pachuca también valora la posibilidad de que Sibo juegue a partir de enero en alguno de los clubes del grupo, León o los Tuzos, con el objetivo de que logre tener continuidad y no pierda valor sin jugar en el Oviedo.
La opción de la MLS parece seducir más tanto al futbolista como al propio club azul, pero en todo caso será Jesús Martínez el que tome la decisión con Sibo, como sucede con todas las operaciones del primer equipo.
Brandon saldrá
El que tiene las puertas abiertas de par en par es Brandon Domingues, algo que se intuía ya desde el mismo verano, cuando se planteó también su salida. No ha disputado un solo minuto en Liga y su única presencia se limita a la Copa, de mal recuerdo en el oviedismo.
Por el extremo se han interesado conjuntos de Polonia y de Turquía y la postura del Oviedo es que el club al que se vaya afronte un traspaso que permita al menos al conjunto azul recuperar lo que había invertido en el extremo. Su nula participación en Primera le resta atractivo, pero los números firmados el pasado curso en Hungría parecen suponer un atractivo para algunos conjuntos europeos. El Oviedo mantiene conversaciones con varios conjuntos para ver qué operación le resulta más beneficiosa.
Hassan, toda la atención
Las ventas de Sibo y Brandon ayudarían de cara a futuros fichajes, pero es la situación de Hassan la que afecta realmente la capacidad del Oviedo en el mercado. El Trabzonspor puja por el galo y medita ampliar su oferta, y el club azul quiere sacar tajada por un jugador que con Carrión no goza del protagonismo del pasado.
Hay un matiz importante, eso sí: de esos 8 millones, contando objetivos, que el Trabzonspor está dispuesto a abonar, el Oviedo solo se quedaría con el 60%. Hace dos veranos, el club azul pagó 700.000 euros al Villarreal a cambio de esa parte de su propiedad, pero el contrato preveía la posibilidad de que el Oviedo aumentara sus derechos hasta el 80% del futbolista a cambio de 500.000 euros a pagar a final de la pasada campaña. Esa cláusula, sin embargo, no fue ejercitada por el conjunto carbayón, que se quedó con ese 60% ya comentado.









