En el fútbol actual con partidos para muchos equipos cada 3 o 4 días, una mala semana te puede alejar de todos tus objetivos al menos de manera momentánea. Son dos grandes equipos los que lo han sufrido en este mes de diciembre. El Atlético de Madrid pasó de estar a 3 puntos del liderato en LaLiga, con opción a alcanzar al FC Barcelona en caso de haber ganado el duelo directo, a estar a 9 de la cabeza al perder también en Bilbao (1-0). Mejor es la situación para los del Cholo tras ganar en Champions al PSV (2-3), siendo así el equipo español con más opciones de quedar en el top 8.
Un top 8 que se complica y mucho para el Chelsea de Enzo Maresca, que en los últimos quince días ha entrado en una malísima racha de resultados y se está alejando peligrosamente de todos sus objetivos. Es curioso que el bajón ha llegado justo tras doblegar en Stamford Bridge al FC Barcelona (3-0) en un partido marcado por la cartulina roja a Ronald Araujo. Tras el mismo el bloque se mostró muy confiado, incluso con algo de soberbia en las declaraciones de algunos jugadores, pero la realidad a veces tarda realmente poco en golpear si es necesario.
El empate en casa ante el Arsenal (1-1) y los posteriores pinchazos a domicilio contra Leeds United (3-1) y Bournemouth (0-0) han dejado al equipo en la quinta plaza a 8 puntos de los gunners, que siguen líderes. Una distancia que todavía se puede salvar, pero que empieza a ser peligrosa. Igual que peligrosa es la situación en la fase liguilla de Champìons tras ser remontados en Bérgamo (2-1). Undécimos con 10 puntos, a dos unidades de las 8 primeras posiciones, y teniendo que jugar todavía contra Pafos y Nápoles, ambos con opciones de estar entre los 24 primeros.
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Los resultados no lo son todo ni mucho menos, sino que lo peor son las sensaciones. En ataque, Cole Palmer no acaba de recuperar su nivel, Estevao ha sufrido un bajón y excepto Pedro Neto no hay nadie que se consolide ni por los costados ni en la delantera, de nuevo con Delap lesionado. Está probando Maresca con Gittens, Garnacho o Marc Guiu, pero sin dar con la tecla. En defensa, más allá de Cucurella, el resto también sufre unos altibajos que se reflejan en los marcadores. Aunque Maresca tiene crédito después de devolver al equipo a la máxima competición europea y de ganar dos títulos, cada vez son más voces las que aseguran que el equipo debe ser mucho más constante.













