La derrota del Levante en El Sadar contra Osasuna destrozó por completo la armonía, la calma, la sensación de crecimiento y el presentimiento de que al conjunto granota terminarían saliéndole las cosas. 5 puntos de diferencia con la salvación han estallado por los aires la estabilidad de un grupo de jugadores que, sin asimilarlo y casi de repente, se ha visto hundido en la clasificación y con una crisis de resultados galopante. Ahora no existe en Orriols el pálpito de que el Levante está cerca de los puntos. De que, independientemente del escenario y de la circunstancia, ningún reto intimidaba a una plantilla armada de valentía y coraje. No obstante, la vuelta a la competición liguera después del parón por compromisos internacionales de noviembre ha dejado graves consecuencias y, sobre todo, un futuro tan incierto como cargado de interrogantes, fruto de un Levante que ha dejado atrás las señas de identidad que tanto cautivaron a sus aficionados para convertirse en un equipo sin alma, sin veneno y desbordado por las circunstancias.
Valencia y Athletic Club de Bilbao se llevaron por delante a Julián Calero, en medio de las dudas al tratarse del hombre que devolvió al Levante a la élite del fútbol español, con la finalidad de dar un giro a la situación e introducir aire e ideas nuevas al banquillo, con Luis García como el principal candidato para sustituir al entrenador del ascenso en Burgos y con el que se llevaron a cabo las primeras conversaciones tras el descalabro en Mestalla, pero las dudas del ex del Alavés, a pesar de su fuerte vínculo con el Levante, trastocaron los planes en el peor momento posible: sin sustituto y con Álvaro del Moral, acompañado de Vicente Iborra, como solución de urgencia. Sin embargo, la imagen mostrada en El Sadar, sin colmillo y sin transmitir la sensación de tutear a un Osasuna que se llevó los tres puntos sin apenas despeinarse.
Sin recambio más de una semana después
A 5 puntos de la permanencia, y con un calendario de aúpa frente a Villarreal, Real Sociedad, Sevilla y Español para finalizar la primera vuelta, desde el club transmiten a SUPER que la búsqueda del entrenador sigue su camino, dando a entender que Álvaro del Moral se sentará frente al Villarreal sin ánimo de demorar en exceso la decisión final. La entidad, entre ofrecimientos e intereses, vive días de reuniones constantes y, entre ellas, según SER Deportivos Valencia, el Levante ha conversado con Sergio González y Rubén Albés. Pese a ello, la decisión no será inminente, según supo Superdeporte, ya que pretenden acertar con la elección, sin descartar la continuidad de Álvaro del Moral.













