La crisis del Levante empieza a ser alarmante

La derrota del Levante en El Sadar contra Osasuna destrozó por completo la armonía, la calma, la sensación de crecimiento y el presentimiento de que al conjunto granota terminarían saliéndole las cosas. 5 puntos de diferencia con la salvación han estallado por los aires la estabilidad de un grupo de jugadores que, sin asimilarlo y casi de repente, se ha visto hundido en la clasificación y con una crisis de resultados galopante. Ahora no existe en Orriols el pálpito de que el Levante está cerca de los puntos. De que, independientemente del escenario y de la circunstancia, ningún reto intimidaba a una plantilla armada de valentía y coraje. No obstante, la vuelta a la competición liguera después del parón por compromisos internacionales de noviembre ha dejado graves consecuencias y, sobre todo, un futuro tan incierto como cargado de interrogantes, fruto de un Levante que ha dejado atrás las señas de identidad que tanto cautivaron a sus aficionados para convertirse en un equipo sin alma, sin veneno y desbordado por las circunstancias.

Fuente