¿Cuándo debe salarse la carne para evitar que suelte agua al cocinarla?

El debate sobre cuándo salar la carne

El uso de la sal en carne es un paso habitual en la cocina cotidiana. La sal realza el sabor y puede influir en la textura del alimento, pero su aplicación requiere técnica. Real Academia Española define salar como la acción de poner sal en un alimento, pero la controversia surge sobre el mejor momento para hacerlo cuando se trata de carne

La cuestión: ¿salar antes, durante o después del cocinado? Expertos coinciden en que, más allá del instante, lo decisivo es la técnica

Qué explica el carnicero: “es la forma lo que importa”

Un carnicero —compartido en vídeo— afirma que ambas técnicas pueden funcionar, siempre que se ejecuten correctamente.

  • Si la carne se sala con mucha antelación, en un primer momento puede “sudar”: libera agua. 
  • Posteriormente, la carne tiende a reabsorber parte de ese líquido, lo que puede ayudar a que quede más jugosa y con sabor distribuido
  • Alternativamente, salar durante el cocinado —cuando ya se ha formado una costra superficial— también es válido. En ese caso, los jugos quedan dentro y se evita la pérdida por evaporación

Ventajas de salar con antelación

– Permite que el condimento penetre de forma uniforme.
– Puede favorecer una textura más jugosa si la carne reabsorbe los líquidos.
– Ideal en piezas gruesas o preparaciones donde la sal debe integrarse bien en profundidad.

Ventajas de salar durante la cocción

– La sal no provoca pérdida inicial excesiva de agua.
– Conserva mejor los jugos internos, lo que resulta en carne más tierna.
– Puede ser preferible si la pieza es fina o busca un sellado rápido.

Otros factores clave en la cocción de la carne

No basta con controlar la sal; otros aspectos determinan el resultado final. Un sellado rápido es fundamental: una sartén o plancha bien caliente ayuda a fijar los jugos internos evitando que la carne “cueza” en su propio líquido en lugar de sellarse.

Además, la carne debe atemperarse antes de cocinarla. Si se introduce directamente tras sacarla de la nevera, el choque térmico puede hacer que pierda jugos. Secar la superficie con papel absorbente si está húmeda también contribuye a un buen sellado. 

Cómo aplicar la técnica dependiendo del corte

Tipo de corte Recomendación de salado
Cortes gruesos (chuletas, filetes con grosor) Se puede salar con antelación —si se reabsorbe agua— o salar al cocinar
Cortes finos o filetes delgados Mejor salar al empezar la cocción, tras sellar la superficie

Cuestiones de salud y sal

La sal es un potenciador de sabor tradicional, pero su uso debe moderarse. Aunque la técnica de salado influye mucho en la textura y jugosidad, conviene tener en cuenta el contenido total de sodio de la receta, especialmente en dietas bajas en sal.

Recomendaciones prácticas para cocinar carne jugosa

  • Atemperar la carne al menos 20‑30 minutos antes de cocinarla.
  • Séllala en sartén o plancha muy caliente.
  • Seca la superficie si está mojada al sacarla del envase.
  • Decide si salar con antelación (piezas gruesas) o durante el sellado (piezas finas).
  • Evita salarla demasiado pronto si no vas a cocinar enseguida, para evitar excesiva pérdida de agua.

Balance final: técnica sobre tradición

El viejo debate culinario sobre cuándo salar la carne tiende a polarizar opiniones, pero parece simplista. Profundizando en la técnica se descubre que no hay una regla rígida universal. Lo que realmente marca la diferencia es cómo y en qué estado se encuentra la carne y la sartén, no tanto el instante exacto.

La sal puede potenciar sabor, mejorar textura y ayudar a distribuir jugos. Pero para aprovecharla, conviene adaptarse al corte, controlar tiempos, temperatura y humedad. Solo así se consigue esa carne jugosa que muchos buscan, sin sacrificar sabor ni textura.

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