El United se divierte en el regreso del mejor Mason Mount

El fútbol es un mejor deporte con Mason Mount dentro del terreno de juego. Eso han debido pensar todos los aficionados del Manchester United con su gran actuación ante el colista de la Premier, el Wolverhampton de Rob Edwards (1-4). El centrocampista inglés ha dejado atrás sus numerosas lesiones y este lunes ha sido una pieza capital en el equipo de Ruben Amorim para derrotar a un conjunto que aún no sabe lo que es ganar esta temporada y tiene pie y medio en la Championship (segunda división inglesa). Bruno Fernandes, con dos goles y una asistencia, fue el otro gran protagonista del encuentro. 

Prometía mucho el partido entre ‘lobos’ y ‘red devils’ y no defraudó. Sometió el equipo de Amorim a su rival durante la primera media hora de juego. El United no tardó en avisar aprovechando una falta que sacó Bruno Fernandes desde campo propio y pilló a toda la zaga de los Wolves por sorpresa. La falta de atención de la defensa local permitió a Dalot quedarse en un mano a mano con Johnstone, pero el meta le negó el gol achicando espacios. Volvió a aparecer el portero inglés en la jugada inmediatamente posterior, esta vez sacando una gran mano a la volea de Mbeumo

Tras tanta insistencia, el gol llegó más por demérito del Wolverhampton que por mérito del United. Falló Andre en salida de balón y Cunha se quedó solo ante Johnstone. El delantero brasileño tardó demasiado en finalizar la acción y tuvo que cedérsela a Bruno para que este acabara la jugada a placer. Pero el portugués resbaló antes de recibir el balón, y cuando parecía que desbarataba la acción, desde el suelo consiguió batir la portería contraria. Una jugada surrealista se mire por donde se mire. Pero una que ya se han acostumbrado a presenciar en el Molineaux esta temporada. 

Siguió apretando el conjunto de Amorim en busca del segundo y el United desperdició una triple ocasión de oro. Mbeumo, tras una gran jugada colectiva para sacar el balón entre Casemiro, Mount y Bruno, desperdició un uno contra uno ante Johnstone. En el rechace, el remate de Cunha con todo a favor lo sacó un zaguero bajo palos y, en tercera instancia, Diallo no fue capaz de enviar el balón entre los tres palos. Lamentó el equipo de Manchester su falta de puntería, porque en la única llegada con peligro de los Wolves -ya en el añadido de la primera mitad- Wolfe puso un centro al corazón del área que Bellegarde, lanzándose al suelo, convirtió en el empate. Un jarro de agua fría para los de Amorim y una bendición para los de Rob Edwards. 

Pero ni el gol encajado ni el empuje del público presente en el Molineaux Stadium frenaron al United en la segunda mitad. El equipo de Amorim salió a por todas y no tardó en volver a adelantarse. Lo hizo en el minuto 51, en una jugada a la contra que pilló desordenada a la zaga rival. Cunha puso a correr a Dalot por el costado izquierdo y este, con todo el criterio del mundo, le regaló el gol a un Mbeumo que solo tuvo que empujar el balón. El castigo para los Wolves fue a más cuando poco después, en el 54′, su futbolista más activo en el encuentro, Bellegarde, se retiró del terreno de juego por lesión. En su lugar entró el español Fer López

Sin tiempo para reaccionar, la sentencia de los visitantes la firmó un Mason Mount que poco a poco va recordando a aquel jugador que maravilló a toda Europa en el Chelsea de Frank Lampard. El inglés, llegando desde segunda línea, puso a guardar un envío preciso de Bruno al corazón del área. El ‘7’ de los ‘red devils’ ha marcado en dos de sus últimas tres apariciones y poco a poco se va asentando en el once inicial de Amorim.

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Hizo más sangre el United en una acción desafortunada para los locales. Un disparo de Diallo tocó en el brazo de Mosquera y tras avisar el VAR al árbitro una revisión en el monitor, el colegiado decretó la pena máxima. Bruno Fernandes, el lanzador de penaltis habitual de los ‘red devils’, asumió la responsabilidad y no falló. Victoria 1-4 y los de Manchester se vuelven a enganchar a la parte alta de la tabla con 25 puntos, los mismos que un Chelsea que es quinto y está solo una posición por encima. Historia completamente distinta para los Wolves, que volvieron a perder y el sueño de la salvación parece ya un imposible. 



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