“Todas las personas mayores fueron al principio, niños, aunque pocas de ellas lo recuerdan”, cuenta la famosa novela El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry. Algo así deben pensar los jugueteros que todavía sobreviven en el mercado. La crisis del sector industrial en España a partir de la década de 2000 -debido a las masivas importaciones asiáticas y los videojuegos- hizo temblar a sus empresas y no es casual que firmas pioneras y símbolos como Famosa (fabricante de Nancy, Nenuco, Pinypon), tal como acabamos de conocer, acaben solicitando el preconcurso de acreedores. Sea como fuere, «hay entretenimiento más allá de los videojuegos, claro que sí: jugar es muy importante en la vida, sobre todo en edades tempranas, cuando se estimula la imaginación, la psicomotricidad, la capacidad de concentración o el desarrollo emocional. Un juego tan simple como el parchís enseña a los niños a contar y a respetar el turno», explica en declaraciones a activos el director general de Toy Planet, Ignacio Gaspar.
La firma valenciana con cuartel general en Paterna, que cuenta con 204 tiendas en España, 750 trabajadores y una facturación de 95 millones de euros, acaba de sellar una alianza comercial con Eurekakids, empresa de Girona y en manos del grupo chino Hape Toys. Ambas quieren reforzar el segmento del juguete educativo en el mercado español. Con una hoja de ruta trazada entre los 2025–2028, ambas «aspiran a crecer en ventas y rentabilidad mediante la ampliación del surtido en ambas cadenas, iniciativas de marca compartidas y mejoras operativas en la cadena de valor», explica Gaspar.
El negocio juguetero en España facturó alrededor de 1.156 millones de euros en 2024, un 1,7 % más que el año anterior, según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ). Más allá de un nicho de mercado dominado por grandes multinacionales como Lego Hasbro o Mattel, Toy Planet consolida su negocio y pisa ahora el acelerador y se propone superar los 100 millones de euros de facturación en 2026. Eurekakids forma parte del grupo Hape Toys, un gigante juguetero con fábrica en Ningbo (China) y 400 millones de euros de cifra de negocio. Es una de las firmas líderes mundiales del juguete educativo, especialista en productos hechos de madera y bambú. Toy Planet, creada en 1988 como Joguets Sociedad Cooperativa, opera como central de compras desde Valencia cuando comenzó a sumar socios de otras regiones de España desde hace tres décadas.
Red de tiendas
«No se trata solo de incorporar productos, sino de sumar capacidades para que el juego tenga más valor educativo, más calidad y sea más accesible para todos, uniendo red de tiendas, desarrollo de producto, conocimiento del cliente y logística en origen”, explica el director general de Toy Planet. En 2026, ambas compañías prevén la apertura de 10 nuevos puntos de venta, así como la actualización de tiendas existentes. Hasta 2028 esperan un incremento de la cuota de mercado en más de un 15%. En la actualidad, el canal ‘online’ representa un 10% de las ventas totales.
Ignacio Gaspar, en la sede de Toy Planet. / M.A. Montesinos
Cuentan los gestores de esta estrategia que uno de los pilares de la alianza es potenciar la línea de productos dirigida a los más pequeños, especialmente en la franja de 0 a 5 años. Además, los productos de la marca estarán disponibles en espacios diferenciados dentro de las tiendas Toy Planet, con zonas diseñadas específicamente para destacar los valores pedagógicos y creativos de los juguetes.
El negocio del juguete se concentra en busca de dimensión, tanto en el segmento de fabricantes como de vendedores. «Nos hacemos más fuertes. En nuestro caso manejamos entre 8.000 y 9.000 referencias, que aumentarán en 400 con la alianza con Eurekakids», explica Ignacio Gaspar. En el plano comercial, el acuerdo prevé mayor presencia de líneas de Eurekakids en tiendas Toy Planet y la incorporación selectiva de marcas de Toy Planet en puntos de venta Eurekakids, reforzando el posicionamiento en primera infancia y aprendizaje por edades.» El personal ofrecerá asesoramiento pedagógico poniendo el foco en habilidades cognitivas, motrices, sensoriales y socioemocionales, con una presentación del surtido por edades para elevar la conversión y el ticket medio, y para facilitar la decisión de compra compartida entre padres e hijos a medida que crecen», explica Gaspar.
Hábitos de consumo
El mundo del juguete se ha producido una transformación de los hábitos de consumo, por eso, el público de Toy Planet se concentra entre el segmento de edades entre 0 y 8 años (antes era entre 0 y 12). «Los videojuegos, según los expertos en pegadogía, no deben consumirse antes de los ocho años», destaca el directivo de Toy Planet. Por otro lado, reconoce que «con la pirámide poblacional invertida hay que ofrecer otras cosas. Hay juguetes educativos para niños, aunque también para los padres. En las tiendas de Toy Planet, un 70% del ‘core bussines’ es el juguete educativo, si bien se ofrecen videojuegos, consolas o coches de baterías», destaca Gaspar. El surtido educativo abarcará desde la primera infancia hasta la preadolescencia, con referencias inspiradas en metodologías educativas alternativas basada en el conocido método Montessori (no coartar la libertad, que el juguete no tenga normas) y propuestas de juego libre que impulsen autonomía, creatividad, igualdad e inclusión.

Ignacio Gaspar, director general de Toy Planet. / M.A. Montesinos
Toy Planet también dice que apuesta por la diversificación de dos gamas de productos: Geek Fan (dirigida a mayores de 14 años, relacionada con el mundo del cómic, frikis, el cine y series de televisión, así como con juegos de mesa de interacción), así como Loca Moon (colección de detalles únicos, juguetes creativos y caprichos irresistibles para pequeños y mayores, sin vinculación a licencias). «Los niños representan el 14% de la población y hay que cuidarlos. En nuestro caso -explica Gaspar- apostamos por los juguetes formativos y educativos. Son para entretener y disfrutarlos acompañados por la familia y amigos. Sin duda, los juegos de mesas puede considerarse ideales como antídotos del abuso de lo digital», concluye el director general de Toy Planet.
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