Tras siete temporadas en Fórmula 1, todas en McLaren, a sus 26 años, Lando Norris ha cumplido el sueño de su vida… ¡Es campeón del mundo de Fórmula 1!. El británico ha roto a llorar tras cruzar la meta del circuito de Yas Marina y tras bajarse del coche ha querido dar las gracias en primer lugar a su equipo y a su familia, que le acompañaba en esta trascendental carrera.
«Oh, Dios. Hacía tiempo que no lloraba. No pensé que lloraría, pero lo he hecho. Es un largo viaje. Antes de nada, quiero dar las gracias a mis chicos, a todos en McLaren, a mis padres. Son los que me han apoyado desde el principio», ha balbuceado Lando ante las cámaras de la F1, visiblemente emocionado.
«Se siente increíble. Ahora sé un poco lo que Max sentía cuando logró sus títulos. Quiero felicitarle y también a Oscar, mis dos rivales durante toda la temporada. Ha sido un placer correr contra los dos. Un honor. He aprendido mucho de los dos. Lo he disfrutado. Ha sido un año largo. Pero lo hemos logrado y estoy muy orgulloso de todos», ha celebrado Norris.
El británico ha asegurado el título con el tercer puesto del podio, pero ha negado haber disputado la carrera con la calculadora en mente: “Hemos visto muchas veces que en la Fórmula 1 puede pasar cualquier cosa. Seguí empujando hasta las dos o tres últimas vueltas, ahí ya pude aflojar un poco. Pero aún así quería luchar hasta el final. Es lo que hicimos. Eso es lo que teníamos que hacer esta temporada. Con Max persiguiéndonos todo el camino. Con Oscar alcanzándonos de nuevo al final. Ciertamente no me han hecho la vida fácil este año. Pero ahora estoy feliz», ha resumido.
«Ha sido un largo viaje con McLaren. He estado con ellos durante nueve años. Hemos pasado por un montón de momentos difíciles y un montón de buenos momentos. Para mí sentir que puedo aportarles algo, su primer mundial de pilotos en muchos, muchos años, es muy valioso. Siento que hice mi parte por el equipo y estoy muy orgulloso de mí mismo por ello, pero estoy aún más orgulloso por todos a los que espero haber hecho llorar», ha subrayado Lando.
Más calmado, ante las cámaras de DAZN, ha vuelto a acordarse de su familia y en especial de sus padres, Adam y Cisca. “Ha sido un día muy emotivo para ellos, nunca había visto llorar a mis padres y mis hermanos… he hecho que se enorgullezcan y esa es mi motivación cada fin de semana de carreras. Creo que todo el trabajo y sacrificios de estos años han valido la pena. No mucha gente puede decir que es campeón del mundo de pilotos y por equipos. Estoy muy contento por ello”.
“Mis padres han estado conmigo desde el principio. Esto empezó cuando tenía 6 años y mi padre creo que ha ido a todas mis carreras de karting, salvo quizás dos o tres, y ha trabajado duro para permitirme mi sueño. Luego mucha gente se ha unido al camino y también me ha apoyado, pero ellos estuvieron desde el primer día. Cuando llora mi madre sé porque lo hace y solo quiero ir a abrazarla. Estoy más feliz por ellos que por mí. Mañana no diré soy campeón, sino ‘somos campeones’ y eso es lo más importante”.














