Elady Zorrilla (La Puerta de Segura, 1990) ha vivido el fútbol de la Región de Murcia como pocos. Hoy, desde Mancha Real, repasa para este diario sus recuerdos, sus heridas y sus certezas sobre los enfrentamientos entre Real Murcia y Cartagena, duelos que vivió desde los dos bandos.
Elady nos atiende desde su tierra, donde esta campaña viste los colores del Mancha Real. El regreso, asegura, era también una necesidad personal tras una larga lesión: «Quería recuperarme bien, sobre todo del tobillo, que me tuvo fuera seis, siete meses. Por eso volví, para encontrarme y ver cómo respondía de cara al futuro».
Elady Zorilla pertenece dentro de ese reducido grupo de futbolistas que pueden decir que han vestido las dos camisetas del gran derbi regional, a otro más selecto aún de haber llevado el brazalete de ambos clubes. «Estoy súper agradecido al Real Murcia. Cuando fiché por el club grana, fue un gran paso en mi carrera. Y súper orgulloso de haber formado parte de los dos equipos», subraya.
Cuando llegó a la escuadra murcianista, admite que ya sabía de la repercusión del duelo, pero vivirlo desde dentro fue otra dimensión: «Estos partidos son especiales. Tienen muchísimo tirón, muchísima tensión, lo tienen todo». «He tenido la suerte de vivir muchos derbis importantes, como el canario, por ejemplo. Y el Real Murcia–Cartagena, espectacular también», reconoce.
La vuelta a Nueva Condomina
Uno de los momentos más recordados en su trayectoria fue aquella primera visita a Nueva Condomina con la camiseta del Cartagena. El ambiente fue especialmente complicado y así lo recuerda: «No sé si esperaba esa hostilidad. Yo creo que la gente realmente no es consciente de las cosas que pasan», reflexiona.
Detrás de su marcha del Murcia había una historia que, asegura, pocos conocen: «Se me dijo que no podían pagar mi sueldo y en realidad me engañaron los Gálvez y ellos mismos firmaron a otros jugadores por cantidades mayores. Yo acababa de renovar y me dijeron que no podían mantener mi sueldo cuando era mentira. Me fui a Cracovia y lo pasé mal durante un mes».
Fue el Cartagena, afirma, quien cambió su situación. «Me llamó Manolo Breis y fueron los únicos que dijeron de pagar para que yo pudiera salir de Cracovia, donde no era feliz. Gracias a eso salí, porque el Cartagena pagó una cantidad para que me dejaran salir».
Por eso, cuando escucha silbidos, reconoce que aún le produce cierta impotencia: «No entiendo cuándo me silban. Pero cada uno no sabe las cosas que pasan. Hay veces que hay que pensar un poco en por qué se dio esto o lo otro».
A pesar de su papel destacado en varios enfrentamientos, Elady no señala un derbi como su mejor actuación: «Han sido siempre complicados. Resultados en los que te jugabas mucho y la gente estaba muy atenazada. Para mí todos eran especiales, con cosas buenas y malas. No podría decirte uno en concreto».
¿Regreso al Real Murcia?
En los últimos años circuló el rumor de un posible retorno al Real Murcia. Elady desvela que algo hubo, pero nunca pasó de la fase inicial: «Es verdad que Asier Goiria me llamó, pero ahí se quedó. Dijo que el martes me volvía a llamar y no llegó ya», recuerda.
Su futuro estaba entonces encaminado hacia un equipo de Segunda División, pero una decisión ajena frustró la operación: «Tenía una cosa avanzada, pero la acción del consejo de ese club hizo que tuviera que echar todo para atrás». El desenlace fue inesperado: «Al final me quedé esperando y me fui al Intercity cuando quedaban tres o cuatro días de mercado».
Elady Zorrilla habla con la serenidad de quien ya ha vivido lo suficiente como para no dejarse arrastrar por los extremos de la rivalidad. Y pocas opiniones son tan importantes como la suya, que ha llevado el brazalete tanto del Cartagena como del Real Murcia.












