El Parque Natural de El Hondo de Elche y Crevillent da un nuevo paso en la recuperación de especies emblemáticas con la instalación, realizada esta misma semana, de plataformas artificiales de nidificación para el águila pescadora, una de las rapaces más ligadas históricamente a los humedales mediterráneos.
El programa de reintroducción del águila pescadora en la Comunidad Valenciana cuenta con el apoyo de las fundaciones Iberdrola y Migres. | INFORMACIÓN
La actuación se ha llevado a cabo en los embalses de Riegos de Levante, mancomunidad propietaria de estas infraestructuras hidráulicas y uno de los principales gestores del espacio protegido.
La iniciativa forma parte de la estrategia autonómica para favorecer el establecimiento reproductor de esta especie, que actualmente frecuenta El Hondo de forma habitual, pero no cría en el humedal. Así lo explica Carolina García, bióloga de Riegos de Levante, que trabaja desde hace años en la gestión ambiental del parque natural.
Hábitat bueno
«El águila pescadora está aquí, está constantemente. De hecho, en El Hondo en invierno se pueden llegar a ver perfectamente cinco pescadoras en la zona, sin problema, ya que es un hábitat muy bueno para ellas», señala García. Sin embargo, la presencia regular durante la invernada no se ha traducido hasta ahora en reproducción.
La especie nidifica en las estaciones de primavera y verano, mientras que el Parque Natural funciona sobre todo como zona de descanso e invernada, dentro de una red de humedales del arco mediterráneo. «Crían en primavera-verano, como todas. Y luego la mayoría se van a África, aunque también pueden invernar aquí», aclara la bióloga.
Las águilas pescadoras que se observan durante el invierno en el humedal de El Hondo proceden de distintos puntos de Europa. «Hemos tenido citas de ejemplares nacidos en Finlandia que han pasado luego por aquí. Muchas vienen de Inglaterra, Alemania o Suecia», indica García, gracias a la lectura de anillas científicas que permiten conocer su origen.

El águila pescadora es una especie que en El Hondo suele pasar el invierno pero que no cría en la zona. | CAROLINA GARCÍA
Plataformas sin «hacking»
A diferencia de otros programas de reintroducción, en El Hondo no se liberarán pollos mediante la técnica conocida como «hacking». «Aquí no se hará hacking. Lo que se va a hacer es colocar la plataforma y esperar que venga el águila para ver si nidifica», señala la responsable ambiental.
Las plataformas consisten en estructuras elevadas que simulan nidos naturales, el tipo de soporte en el que se han criado muchos de los ejemplares liberados en otros enclaves. «Son los nidos en los que han crecido los animales que se están soltando en la zona de la Marjal de Pego-Oliva desde 2019. Ellos han nacido ahí, se han criado ahí, y cuando ven una plataforma de estas la asocian directamente», explica García.
Por ello, no se pretende que construyan el nido, sino ofrecer uno ya preparado. «No se espera que construyan el nido, el nido ya está construido», añade. Es una técnica ampliamente utilizada en Europa, con buenos resultados.
¿Por qué El Hondo?
Inicialmente se barajaron otros espacios del litoral de la Comunidad Valenciana, como Pego-Oliva, pero algunas zonas presentan una elevada presión humana. «Pensando en el hábitat más idóneo, la Marjal podría serlo, pero es una zona muy urbanizada y con mucha presión antrópica», subraya la bióloga.
El Hondo ofrece tranquilidad, disponibilidad de alimento y grandes láminas de agua. «El águila pescadora tiene que estar cerca del agua, claro. Son águilas a las que también les gustan zonas abiertas», añade.

En El Hondo hay actualmente al menos 5 águilas.
Equilibrio ecológico
Otro factor clave es la abundancia de presas. En El Hondo, el águila pescadora se alimenta principalmente de carpa, una especie exótica invasora cuya proliferación supone un grave problema ambiental. «Sobre todo se alimenta de carpa. Como hay muchísima, tienen muchísima comida», afirma García.
Desde el punto de vista ecológico, su presencia sería beneficiosa. «Son depredadores de una especie invasora. Nos viene muy bien para el equilibrio del ecosistema», resume al respecto.
Ausencia histórica
Aunque hoy no crían en la provincia, existen referencias históricas. «En Alicante hay citas antiguas. Creo que la última pareja podría ser de los años 80, y antes, en los 60, hay citas en zonas de acantilado del norte de la provincia», recuerda García.
Décadas después, la instalación de plataformas en El Hondo pretende recuperar una imagen perdida del paisaje natural y convertir el parque en un punto reproductor estable en el sureste peninsular.

Polluelo reintroducido en la Marjal de Pego-Oliva.
En esta iniciativa la Generalitat ha encontrado a Riegos de Levante, una entidad que reafirma así su «compromiso con la gestión sostenible del territorio y la protección de la biodiversidad en el Parque Natural de El Hondo», destacan desde la comunidad de regantes, desde done exponen que «este tipo de actuaciones son posibles gracias al trabajo continuo de gestión y mantenimiento que realiza Riegos de Levante en los embalses del Hondo, infraestructuras indispensables para el regadío de la zona y, al mismo tiempo, esenciales para la conservación del humedal. A ello se suma el proyecto de modernización del canal principal, desde la puerta sur del Hondo hasta el azarbe del Robatori, una intervención que garantizará la supervivencia del regadío tradicional y contribuirá de forma decisiva al mantenimiento ecológico de este enclave único».
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