Pedro Sánchez no tiene en sus cálculos una gran crisis de Gobiernos, sino un cambio “puntual”, “uno a uno” de los miembros de su Ejecutivo en el caso de que se vayan convocando elecciones autonómicas y sus ministros, que también son candidatos, tengan que centrar sus esfuerzos en la batalla electoral.
En un momento en el que Jorge Azcón, el presidente de Aragón, dejó la puerta más que abierta este sábado a una próxima convocatoria electoral de manera inminente – se ha dado un plazo de dos semanas- el jefe del Ejecutivo y líder del PSOE ya tiene contemplada la salida de la ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, de su Gabinete.
Una situación similar por la que pasará la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en cuanto el presidente de la Junta , Juanma Moreno, decida convocar elecciones autonómicas en Andalucía. La salida del Ejecutivo de la también líder de PSOE en Andalucía permitará a Montero centrarse en su comunidad, hecho que ella ya quiere para poder afrontar el momento ante un Moreno que aspira a consolidar la mayoría absoluta de la que ahora disfruta.
Los socios quieren legislatura
Lo que sí no tiene bajo el radar ni entre sus intenciones es la convocatoria de elecciones generales. O al menos así lo trasmite el jefe del Ejecutivo. Es más, Sánchez asegura que «hay legislatura» y que «los socios quieren legislatura» por lo que estima que no le van a retirar, por ahora, el apoyo ante los casos de corrupción que están bordeando al PSOE.
Noticia en elaboración
Suscríbete para seguir leyendo














