El secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas, detalló en la I Jornada Inmobiliaria de Prensa Ibérica, EL PERIÓDICO, El Periódico de España y Activos, la ambiciosa estrategia del Gobierno para hacer frente al «problema evidente» de la vivienda en España. Lucas anunció la inminente puesta en marcha de un nuevo Plan Estatal de Vivienda con una dotación histórica de 7.000 millones de euros, un aumento de más de cuatro veces el montante del plan anterior, y una vigencia quinquenal, entre 2026 y 2030.
Lucas reconoció que el desafío de garantizar el derecho a una vivienda digna, adecuada, asequible y suficiente es «muy poliédrico y multicausal». Por ello, basó la posible solución en dos premisas fundamentales: la cooperación necesaria entre el Estado, las comunidades autónomas y las entidades locales, y la colaboración público-privada con el sector, al que consideró «fundamental» para implementar las soluciones.
Financiación récord
El nuevo plan, que sustituirá al vigente que termina el 31 de diciembre, plantea cambios sustanciales no solo en la cuantía, sino también en el reparto de la carga presupuestaria. El plan anterior contaba con 1.700 millones, mientras que el nuevo ascenderá a 7.000 millones.
Para alcanzar esta cifra, el Ministerio ha solicitado un mayor grado de corresponsabilidad financiera a las comunidades autónomas. La propuesta que está encima de la mesa es que el Estado aporte el 60% de la financiación (frente al 77% anterior), y las comunidades autónomas asuman el 40% (frente al 23% anterior). Este mayor esfuerzo autonómico se considera clave para «poder tener más recursos» y afrontar los problemas existentes.
Creación de una compañía pública
El plan se estructura en tres grandes ejes que buscan abordar la crisis desde diferentes ángulos, promoción de vivienda, rehabilitación y ayudas sociales. Lucas afirmó que, a pesar de haber incrementado la producción de viviendas desde 2018-2019, la oferta sigue siendo insuficiente para cubrir el número creciente de hogares. El elemento fundamental de este bloque es la promoción de viviendas, con la condición de que todas las financiadas por el Estado gocen de protección permanente. Esto asegurará que el esfuerzo público beneficie no solo a las familias actuales, sino también a las futuras, a través de precios regulados. Este bloque abordará la promoción en suelos públicos y privados, la colaboración público-privada, y explorará fórmulas como el alquiler con opción a compra.
El secretario de Estado apuntó que mantendrá la firme apuesta por la rehabilitación edificatoria, con un 30% de los recursos del Plan Estatal de Vivienda, necesaria para los más de 9 millones de viviendas que necesitan mejoras en eficiencia energética, accesibilidad y habitabilidad. La reincorporación de estos fondos al plan, independientemente de los fondos Next Generation, busca consolidar a España en esta senda. El Ministerio ha superado ya sus expectativas con más de 540.000 rehabilitaciones entre 2020 y 2023, y prevé alcanzar 1.567.000 rehabilitaciones hasta 2030.
Además, se destinará un paquete de ayudas consistente para la población con mayor vulnerabilidad económica y social y, de forma específica, para los jóvenes, un colectivo particularmente afectado por la inestabilidad laboral y la limitación de recursos a la hora de acceder a una vivienda.
Vivienda para vivir frente al turismo
Junto al Plan Estatal, el secretario de Estado destacó otros proyectos estratégicos del Ministerio como el PERTE de Industrialización, la creación de la empresa estatal de vivienda y suelo y poner freno a la fuga de vivienda para uso turístico.
El PERTE de Industrialización es un proyecto, elevado al Consejo de Ministros antes del verano, que busca ser un «revulsivo» para construir más viviendas, con más calidad y en menor tiempo. Con la futura Ciudad de la Industrialización en Valencia y nuevas líneas de financiación a través del ICO, se espera no solo mejorar la competitividad del sector, sino también fomentar el empleo juvenil y la feminización del ámbito de la construcción.
Por su parte, la empresa estatal de vivienda y suelo, que se presentará este jueves, permitirá «al Estado ser un sujeto activo en sus políticas residenciales». A la nueva empresa se transferirán 40.000 viviendas de Sareb y cerca de 2.500 suelos procedentes de diversos organismos de la Administración General del Estado (Ministerio de Defensa, Adif, Renfe), con el objetivo de impulsar proyectos y generar suelo para construcción.
Lucas, asimismo, señaló la importancia de evitar la fuga de viviendas del ámbito residencial al turístico y anunció acciones, como la ventanilla única, para frenar este trasvase, defendiendo que «las viviendas son para vivir». Además, se incentivará la movilización de un gran número de viviendas actualmente vacías para que entren en el mercado de la venta o el alquiler.
El secretario de Estado concluyó que la vivienda debe convertirse en el «quinto pilar del Estado de Bienestar», concibiéndola como una «infraestructura». Reafirmó su convicción de que el problema tiene solución, siempre y cuando el trabajo sea conjunto y en una sola dirección entre las administraciones y el sector privado.
13.000 millones de inversión
Martí Saballs, director de información económica de Prensa Ibérica, inauguró la I Jornada Inmobiliaria, destacando que el sector de la vivienda constituye actualmente el punto «más delicado» y estratégico de la economía española. Saballs agradeció la participación del secretario de Estado de Vivienda, David Lucas, y enfatizó el compromiso del grupo editorial con la celebración de este tipo de foros en todas las comunidades autónomas, gracias a la capilaridad de los 27 periódicos, lo que le convierte en el grupo con mayor audiencia de prensa informativa de España.
Martí Saballs, director de información económica de Prensa Ibérica, presentando la I Jornada Inmobiliaria. / Xavier Amado
Saballs compartió una reflexión clave de un profesor de economía, señalando que, a pesar de la buena llegada de personas extranjeras que se incorporan al mercado laboral y a la ciudadanía, «esta gente necesita una vivienda», lo que agrava la presión sobre la oferta residencial. El director de información económica subrayó que España atraviesa un momento económicamente «dulce», lo que genera un buen posicionamiento a nivel de inversión. Sin embargo, el principal objetivo de las jornadas es despejar las incógnitas que pesan sobre el escenario económico de 2026 y en el futuro inmediato, un tema considerado «estratégico».
Saballs destacó que el pasado año el sector inmobiliario atrajo un récord de inversión de 13.000 millones de euros el año pasado. Pese a ello, insistió en la necesidad de la colaboración entre el sector público y el privado, ya que, según afirmó, «nada se puede solucionar de forma unívoca o unilateral».
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