Rosalía no pasó inadvertida por Buenos Aires desde que aterrizó el jueves por la noche. Su propósito no fue el ocultamiento porque hizo de todo: apenas llegó fue a ver un espectáculo de Cindy Cats. Compartió una conversación literaria con Mariana Enríquez en un bar histórico de la capital argentina y, como lo hicieron recientemente Noel Gallagher y Johnny Deep, estuvo en el estadio de Boca Juniors acompañada del cantante Trueno.
Y eso fue apenas el comienzo. Se sentó a conversar sobre Lux con el presentador televisivo Mario Pergolini y fue recibida por Charly García, el prócer de la música popular de este país, en un lujoso hotel de la ciudad. Se dejaron fotografiar sonrientes como parte de un encuentro afectivo y de estilos. Ella le regaló su flamante vinilo. «Para Charly, la leyenda. Con amor y admiración». Él correspondió con La hija de la lágrima, un disco de mediados de los noventa.
La cantante española Rosalía (i) fue captada este viernes, 28 de noviembre, al firmar autógrafos afuera de un estudio de streaming, en Buenos Aires (Argentina.) EFE/STR. Se añaden fotos del día / STRINGER / EFE
Sin embargo, la actividad que más llamó la atención en las redes sociales tuvo lugar en el lugar menos esperado: una cocina. Los chefs e influencers gastronómicos Ailu Tokman y su pareja Andrés Simón la invitaron a participar de una de las comidas tradicionales del norte argentino y luego extendidas por todo el territorio y más allá, al punto que se venden en numerosos locales de Barcelona: las empanadas. «¿Alguna vez te imaginaste a Rosalía haciendo Empanadas Salteñas? «, desafiaron los cocineros. Y ella se dispuso a preparar la masa, los condimentos y el famoso repulgue, que es el modo que se cierra cada empanada. «Tengo que aprender esto», se prometió la artista. La primera prueba no estuvo a la altura de las expectativas, pero Rosalía tuvo su revancha porque le salió muy bien. Se fue con la promesa de prepararlas en Bacelona a su familia.
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