Tiene el Casademont Zaragoza todavía muchos retos por delante esta temporada. Desde clasificarse para la Final Six que se disputará en la capital aragonesa hasta pelear por algún título más (Copa de la Reina y Liga) que se sume a la Supercopa para firmar el que sería el mejor año de la corta historia de la sección. Enormes desafíos dentro de la cancha que, sin embargo, no son los únicos que tiene el club por delante en los próximos meses. Porque lo que pase fuera de la pista en este tiempo será igual o más importante de cara al futuro del equipo. Y ahí, el Casademont tiene una prioridad y un objetivo marcado a fuego: convencer a Helena Pueyo para que se quede en Zaragoza.
Porque la balear, que ya había dejado la campaña pasada repetidas muestras de lo que es capaz, es una de esas jugadoras que se llaman generacionales. Por sus aptitudes, por su juventud, por su actitud y por su proyección tiene todas las papeletas, si las lesiones la respetan, para convertirse en una de las mejores jugadoras españolas de la historia.
Por eso no es de extrañar que Helena Pueyo, en la que está siendo su temporada de consagración, esté en boca de todos. En Zaragoza y fuera de la capital aragonesa. Su extraordinario rendimiento no hace más que acumular elogios y la jugadora del Casademont se ha convertido, todavía más de lo que lo era ya, en una codiciada pieza de deseo. Porque la talentosa española tiene nivel de sobra para jugar y ser muy importante en cualquier equipo de Europa, por lo que es seguro que los clubs más poderosos del Viejo Continente van a llamar a su puerta en las próximas semanas.
Aunque seguro que la balear al primero que escuchará será al Casademont Zaragoza. Porque el equipo aragonés está en una situación muy parecida a la de la jugadora, ya en la élite, pero con un crecimiento exponencial en los últimos años y todavía con margen de crecimiento. No obstante, seguro que Pueyo tiene muchas opciones atractivas y es ahí cuando el club deberá hacer un esfuerzo tanto económico como deportivo para retener a su estrella.
El aniversario
Razones de peso tiene el Casademont para convencer a la española porque si ya el proyecto de este año se ha denominado como el más poderoso confeccionado por la entidad, la lógica hace pensar que el que conformará para la temporada 26-27 será todavía más ambicioso. Porque la Fundación Basket Zaragoza, creada en 2002, celebrará su cuarto de siglo de vida y, además, el Pabellón Príncipe Felipe acogerá la Copa de la Reina y la última de las tres ediciones de la Final Six de la Euroliga.Casi nada.
No habría mayor golpe de efecto del Casademont que poder anunciar la renovación de Helena Pueyo. Un golpe encima de la mesa que habrá que pelear en las oficinas. En una entrevista a este diario hace unas semanas, la MVP todavía veía lejos el momento de sentarse a negociar, aunque su predisposición parecía buena. “Bueno, es pronto eso (la renovación). Queda tiempo, a mediados de temporada hablaremos. Antes de nada, tengo que ver todo. Aquí estoy muy cómoda, contenta con el cuerpo técnico, con todo…Obviamente, seguir aquí sería una buena opción para mí”, declaraba la balear.
Mientras Helena Pueyo maravilla partido tras partido, el futuro de la jugadora total en la que se ha convertido se juega en los despachos. Ese es un tiro que no puede fallar el Casademont.













