El sistema Start‑Stop apaga automáticamente el motor cuando el vehículo se detiene (semáforos, atascos, detenciones) y lo vuelve a arrancar en cuanto se suelta el freno o se pisa el embrague. Su objetivo es reducir el tiempo que el motor permanece al ralentí, lo que se traduce en ahorro de combustible y descenso de emisiones en ciudad.
Ventajas reales del Start‑Stop
| Beneficio | Detalles |
|---|---|
| Ahorro de combustible | En uso urbano, se calcula una mejora de entre un 3 % y un 10 % |
| Reducción de emisiones | Menos CO₂ y gases al eliminar ralentí innecesario |
| Menor ruido en detenciones | El motor se apaga: más comodidad en ciudad |
El coste escondido: desgaste y mantenimiento
El uso constante incrementa los ciclos de arranque, lo que exige más a la batería (AGM/EFB) y al motor de arranque. También afecta al motor si no está correctamente lubricado en cada reinicio. Este tipo de desgaste solo compensa si el vehículo ha sido diseñado expresamente para ello y se mantiene en condiciones óptimas.
Cuándo conviene mantener Start‑Stop activado
- Conducción urbana con paradas largas: semáforos o retenciones sostenidas
- Vehículos modernos, con componentes preparados y batería óptima
- Temperaturas templadas (15–25 °C) y trayectos de más de 15 minutos
Cuándo podría convenir desactivarlo
- Trayectos cortos o muy frecuentes (menos de 5 km)
- Climas fríos o calurosos extremos
- Batería débil, mantenimiento pendiente o motor de arranque con desgaste
- Uso intensivo del climatizador: el compresor puede detenerse al apagarse el motor
Checklist de mantenimiento si usas Start‑Stop
- Comprobar batería AGM o EFB cada 20.000–30.000 km
- Usar mantenedor si el coche pasa muchos días parado
- Evitarlo si el coche da tirones o arranca lento
¿Y en coches híbridos?
Los híbridos (full o mild) usan motores eléctricos para arrancar: Start‑Stop es más suave, rápido y no desgasta componentes clásicos. En estos modelos, el sistema se integra con la gestión energética y no conviene desactivarlo.
Veredicto final
El Start‑Stop tiene sentido en ciudad, con mantenimiento al día y en vehículos bien diseñados para soportar el esfuerzo adicional. En el resto de los casos, usarlo con criterio o incluso desactivarlo puntualmente puede evitar averías prematuras. Tecnología útil, sí… pero no para todo ni para todos.














