La ciudad de Córdoba acaba de sumar un nuevo establecimiento a su ya enorme catálogo gastronómico, y lo hace apostando por uno de esos entrantes que prácticamente todo el planeta comparte como placer universal: las patatas fritas de toda la vida.
Pocas cosas hay tan simples y al mismo tiempo tan capaces de poner de acuerdo a la gente, ya sea por el olor, la textura crujiente o que funcionan igual de bien como picoteo rápido que como acompañamiento.
Aunque este plato rara vez ocupa portadas ni se presenta como protagonista, un comercio recién abierto en pleno centro de Córdoba ha decidido darle por fin el foco que merece.
Nueva freiduría de patatas artesanales en Córdoba
Se llama Caprichitas y está en C/ Eduardo Dato 2, a un paso de todo. Se definen a sí mismos como “freiduría de patatas artesanales” y han montado un concepto sencillo pero muy bien pensado: patatas, hechas desde cero y servidas al momento.
Las patatas llegan enteras, se pelan, se cortan y se lavan allí mismo. Después pasan directamente a la freidora, sin esperas largas ni bandejas acumuladas, lo que hace que salgan crujientitas por fuera y tiernas por dentro.
Es el típico bocado recién hecho que se come todavía con el vapor saliendo, de esos que te obligan a soplar porque te puede la ansia viva. Las sirven en bandejitas con su logo, listas para llevar o para quedarse un rato en el local, que está decorado con un estilo muy cálido, paredes claras, relojes, cuadros y un aire ligeramente retro que invita a quedarse un rato.
En Instagram se ve que el lugar ha arrancado con fuerza. Los comentarios del primer vídeo son un festival de ganas: “Qué ricas!!”, “Babeooooo”, “Riquísimas”, “Qué ganas de probarlas”.
Una usuaria incluso deja claro que ya están testadas: “Andaluza probada ”. El ambiente, los colores verdes del local y las bandejas rebosando patatas calientes completan una carta de presentación que, por ahora, está convenciendo.














