Un balón, once futbolistas por equipo y, sobre todo hoy en día, un terreno de juego en condiciones siempre similares. El fútbol en su estado puro. Cada vez más homogeneizado, para beneficio de aquellos que apuestan por la calidad, que ya no se suelen encontrar aquellos barrizales de otras épocas o un césped con una altura fuera de lo reglamentario.
Pese a ello, la condición de local y visitante sigue siendo fundamental en el fútbol de 2025. El Elche de este curso es un fiel reflejo de ello. El conjunto dirigido por Eder Sarabia, pese a que trata de mantener la misma idea de juego sea donde sea, es uno en el Martínez Valero y otro bastante diferente a domicilio. ¿Por qué?
Diferencias entre el Elche local y el visitante
El principal factor hay que ponerlo, posiblemente, en los rivales. Ese mismo condicionante, físico o espiritual, que tiene el Elche cada vez que atraviesa el túnel de vestuarios de su coliseo y escucha el «Aromas ilicitanos» lo sienten también la mayoría de sus oponentes en casa.
La afición del Elche, con las bufandas al aire mientras entonan el ‘Aromas Ilicitanos’ previo al Elche-Real Madrid. / Alex Domínguez
Hay que apuntar, además, que al único rival hasta el momento que el Elche ha visitado con unos números mejorables como local es al Sevilla, que suma 7 puntos en el Ramón Sanchéz-Pizjuán y al que los franjiverdes estuvieron a punto de derrotar. El resto llevan puntuaciones más que aceptables en sus feudos: Barça (21), Atlético (18), en el Metropolitano solo ha cedido el empate contra el Elche), Espanyol (16), Getafe (11), Alavés (11) y Osasuna (10).
Obviamente, el estilo del proyecto franjiverde actual es más desarrollable en un escenario como el Martínez Valero, campo con dimensiones perfiladas a la idea de Sarabia y en el que el equipo juega una veintena de encuentros al año (y entrena otro buen puñado de ocasiones) que en lugares a los que acude de manera puntual y en apenas hora y media de juego debe ser capaz de adaptarse lo mejor posible.
Esa diferencia entre el Elche de casa y el foráneo salta a la vista con un simple dato contrapuesto: los franjiverdes no han perdido en su feudo y no han ganado como visitantes esta temporada. Poco más que decir, con 14 jornadas ya transcurridas, para ejemplificar tanto un aspecto positivo como su reverso negativo.
Puntuaciones opuestas
En el Martínez Valero, el Elche suma 13 puntos, merced a tres victorias (Levante, Oviedo y Celta) y cuatro empates (Betis, Athletic, Real Sociedad y Real Madrid). Ha ganado, por lo tanto, a todos los rivales de «su liga». Los franjiverdes serían séptimos, igualados con el sexto, en una hipotética clasificación de Primera División si solo contaran los partidos en casa.
Por el contrario, como visitante el Elche ha sumado únicamente 3 puntos, gracias a las igualadas ante Atlético, Sevilla y Osasuna, en sus tres primeras salidas del curso. Las cuatro últimas han terminado con derrota: Alavés, Espanyol, Barcelona y Getafe. Tres de ellas, exceptuando la de Montjuïc, con sensaciones más agrias que dulces.

Eder Sarabia observa el duelo ante el Athletic Club desde el área técnica. / Matías Segarra
Solo dos equipos (Valencia y Osasuna) han obtenido menos puntos (dos) como visitantes en la temporada actual, mientras que Mallorca y Girona suman los mismos que los franjiverdes, que serían cuartos por la cola en la ficticia clasificación de Primera que únicamente contara los encuentros fuera de casa. Dos distintas versiones y un objetivo para los dos tercios de competición que quedan: que el Elche visitante cada vez se vaya pareciendo más al local, en sensaciones y puntos.
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