En el universo de la Alta Relojería, el tiempo no se mide en segundos, sino en legado. Las grandes historias no se escriben de forma acelerada: se forjan con paciencia, coherencia y una visión que va más allá del presente. En este contexto, celebrar una alianza de medio siglo no es simplemente conmemorar una fecha, sino rendir homenaje a unos valores compartidos que han resistido el paso del tiempo.
Este 2025 marca los 50 años de una de esas colaboraciones más excepcionales: la que une a Patek Philippe y QUERA desde 1975. Una relación basada en el respeto, la confianza y una visión común del lujo entendido como herencia, artesanía y compromiso con lo duradero.
El presidente de Patek Philippe, Thierry Stern, junto a Pere Quera Serras en su visita a QUERA Girona en 2012. / INFORMACIÓN
El inicio de una relación única
La historia comenzó hace medio siglo, cuando los primeros relojes de Patek Philippe llegaron a los escaparates de QUERA en la calle Argenteria de Girona. Por aquel entonces, la cuarta generación de la familia Quera, liderada por Pere Quera Güell, comenzaba a ceder el testigo a la quinta, representada por Pere Quera Serras, con el objetivo claro de elevar al máximo nivel la calidad y la excelencia tanto en producto como en servicio.
La llegada de Patek Philippe supuso mucho más que incorporar una firma de prestigio: fue el inicio de un vínculo profundo entre dos casas familiares que comparten una misma forma de entender el tiempo. Desde el primer momento, la afinidad fue natural. Ambas comparten un profundo respeto por la tradición, la atención al detalle y el compromiso con la excelencia.

La familia Quera —quinta y sexta generación— en el espacio Patek Philippe de QUERA. / INFORMACIÓN
Principios compartidos
Y es que, la colaboración entre Patek Philippe y QUERA ha estado siempre guiada por principios comunes: respeto mutuo, pasión por la calidad y una visión del lujo que escapa a las modas.
Como reflejo de este entendimiento, QUERA fue uno de los primeros distribuidores en España en disponer de un espacio privado y exclusivo dedicado íntegramente a la firma ginebrina. Concebido bajo la supervisión directa de la familia Stern, propietaria de la marca, este entorno ofrecía algo más que un punto de venta: brindaba una experiencia íntima, cuidada y coherente con los valores de la manufactura suiza.
Este espacio ha ido evolucionando con los años, manteniendo siempre su esencia. La última reforma, en 2023, lo convirtió en un gran córner de más de 100 metros cuadrados y tres zonas independientes y aisladas donde se respira el universo de la marca. Cada una de ellas invita a descubrir el savoir-faire de la relojería suiza desde una perspectiva más íntima, cercana y personal.

Boutique de Quera en la ciudad de Alicante. / INFORMACIÓN
Alicante, un paso más allá
La relación entre ambas casas no ha dejado de crecer. En 2017, Patek Philippe depositó nuevamente su confianza en QUERA para abrir un segundo punto de venta, esta vez en Alicante.
La apuesta fue clara: extender la experiencia y los valores compartidos a una nueva ciudad. La respuesta del público fue tan positiva que, pocos años después, la boutique cambió de ubicación para ofrecer un espacio más amplio —cerca de 80 m²—, reafirmando así el compromiso con la marca y con sus clientes.

Corner de Patek Philippe en Quera Alicante. / INFORMACIÓN
El tiempo como legado
Cinco décadas después, lo que empezó como una colaboración se ha convertido en una relación de complicidad y respeto entre dos casas familiares con una misma filosofía: entender el tiempo como algo que se transmite. Cada reloj, cada detalle, cada historia compartida es parte de una cadena de confianza que une pasado, presente y futuro.
Este aniversario es también un reconocimiento a todos aquellos que han hecho posible este camino. A los clientes que, generación tras generación, han confiado en QUERA para elegir su Patek Philippe. A los equipos humanos que, con dedicación y profesionalismo, mantienen vivos los valores de ambas casas. Y a la familia Stern, que ha guiado la evolución de Patek Philippe con la misma visión con la que se inició esta alianza hace medio siglo.

Sexta generación familiar: Joan Quera, Mariona Quera y Pere Quera. / INFORMACIÓN
Mirada hacia el futuro
Cincuenta años después, esta relación no solo celebra su historia, sino que proyecta su voluntad de seguir apostando por lo excepcional. Porque hay relojes que no solo marcan el tiempo, sino que lo trascienden. Y hay vínculos —como el de Patek Philippe y QUERA— que no se construyen con palabras, sino con coherencia, respeto y una visión común del lujo como arte y legado.















