En el pleno de noviembre del Ayuntamiento de Alicante, celebrado este jueves, la respuesta más esperada fue, curiosamente, a una pregunta que no se formuló durante la sesión de ayer. Un mes antes, el PSOE había planteado una cuestión oral dirigida al equipo de gobierno interesándose por saber cómo iba el PP a cumplir el pacto alcanzado con Vox por el que acordaban «resignificar» las visitas guiadas a los refugios antiaéreos de la Guerra Civil. En aquella sesión, la del mes de octubre, los populares se acogieron al derecho que les otorga el Reglamento Orgánico del Pleno de contestar en la siguiente convocatoria. Un momento que llegó en el día de ayer.
Tras un mes eludiendo responder a la misma pregunta, planteada por los medios de comunicación en cada convocatoria de prensa realizada por el ejecutivo local desde entonces, Nayma Beldjilali tomó la palabra: «Los contenidos serán los que tienen que ser», señaló la edil de Cultura, en una respuesta que parecía dar a entender que su intención era seguir evitando la polémica. Sin embargo, la concejala prosiguió su explicación aclarando que los criterios estarán «basados siempre en la objetividad de la historia, frente al discurso único». Beldjilali aseguró que «no se puede contar la historia de la Guerra Civil barriendo hacia la izquierda o hacia la derecha».
En el caso de los refugios antiaéreos, pese a que Beldjilali ha reconocido que fueron construidos «para proteger a la población de los bombardeos del bando franquista», la información que se aportará deberá explicar «tanto la represión por parte del bando republicano como por parte del bando franquista».
«Nosotros no vamos señalando o poniendo etiquetas a la gente de si son franquistas, hijos de Franco o cualquier otra cosa», apuntó la concejala de Cultura, quien también cargó contra el PSOE y terminó su intervención señalando que, al contrario que los socialistas, el PP «no sobreactúa» para querer «borrar» la historia de España.
Una intervención que provocó gestos de satisfacción en las filas de Vox, donde sus concejales son conocedores del «empujón» que está dando el gobierno popular a todos los acuerdos pendientes de la última negociación presupuestaria, la de este 2025, para poder encarrilar las cuentas del 2026. La polémica, además, se produce en pleno choque entre el Ayuntamiento y el Gobierno de España por la colocación «interrumpida» de placas en lugares históricos de la ciudad, después de que Alicante haya sido declarada Lugar de Memoria Democrática. El Ejecutivo asegura que el Consistorio no autoriza su instalación y el gobierno municipal, a su vez, replica que nadie le ha pedido permiso.
En otra de las preguntas registradas, en esta ocasión sí durante el pleno, Vox se interesó por cómo se va a garantizar la seguridad en los eventos previstos en las próximas semanas, dada la falta de efectivos disponibles en la Policía Local. El PP, por su parte, dio el asunto por resuelto con la reciente apertura extraordinaria de la bolsa de horas extra: «Tenemos garantizados los servicios de Navidad: con 25 agentes en Nochebuena y otros 25 más en Nochevieja», replicó el concejal de Seguridad, Julio Calero.
Sin condena al machismo
Pese a que en la sesión de ayer se presentaron hasta tres iniciativas diferentes por el 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, ninguna de ellas prosperó. Después de que, en 2024, el voto de calidad del alcalde permitiese dar luz verde a la declaración institucional del PP, este año ninguna de las propuestas ha cosechado los apoyos necesarios para prosperar. La Corporación municipal ha sido incapaz de ponerse de acuerdo en condenar los crímenes machistas, pese a que la sesión se ha iniciado, precisamente, guardando un minuto de silencio por las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas en el último mes: seis víctimas más, una de ellas en la provincia de Alicante. Durante el debate, además, Vox anunció una querella contra la coordinadora local de EU, Lucía Ibáñez, por señalarles como «cómplices» de crímenes machistas.
En el resto de la jornada, las votaciones que se fueron sucediendo se convirtieron, por lo general, en un calco unas de otras: con el PP aliándose con Vox para tumbar las iniciativas de la bancada progresista y la izquierda oponiéndose igualmente a las de los ultras. Entre las rechazadas, una moción para la municipalización de los talleres de mayores, de Compromís y EU-Podemos; o la firma de un convenio con el Obispado de Alicante para la cesión del antiguo asilo de Benalúa con el objetivo de destinarlo a uso social y comunitario, pese a que los mayores llevan 102 semanas consecutivas concentrándose por esta demanda histórica, pendiente desde el siglo pasado.
En este sentido, solo prosperó una declaración institucional del PSOE para exigir inversiones al futuro Consell, que Vox ayudó a imponer al PP antes incluso de que Juanfran Pérez Llorca sumase el apoyo de los ultras para suceder a Carlos Mazón al frente de la Generalitat; y otra de EU-Podemos, para reclamar a la Generalitat, en este caso, concretar la ubicación definitiva del nuevo conservatorio José Tomás y el calendario para su construcción. La petición dejó una anómala imagen para zanjar la sesión, sobre las 15:00 horas. Aprobada por unanimidad.
El ejecutivo refuerza a Begoña León: «Será concejala hasta que quiera»
Como viene siendo habitual en las últimas semanas, el nombre de Begoña León (concejala popular de Bienestar Social, Mayores y Familia) fue uno de los más comentados durante el debate plenario.
Primero, durante el debate de una iniciativa para municipalizar al personal de las actividades para mayores. Un servicio que, este año, empezará tres meses más tarde de lo previsto (como mínimo) después de que el Ayuntamiento haya tenido que adjudicar dos veces el concurso público, por la «fuga» de la primera adjudicataria.
También señalaron a la edil popular durante los discursos de una de las iniciativas de EU-Podemos, relacionada con el servicio de «Menjar a casa». Este programa del Ayuntamiento, también externalizado, ya fue noticia porque el personal denunció que bandejas de comida se transportaban en las mismas furgonetas que sábanas manchadas de heces y orina. Ayer, el portavoz de EU-Podemos, Manolo Copé, reveló además que la plantilla estaba recibiendo cartas de la empresa responsable con amenazas por denunciar su situación ante los medios de comunicación.
Pese a la presión sobre la figura de Begoña León, la concejala popular recibió el apoyo de su equipo de gobierno, a través de la figura del vicealcalde, Manuel Villar: el vicealcalde señaló que «el respaldo es total y absoluto» porque «lo está haciendo muy bien» y va a seguir siendo la concejala del área «hasta que ella quiera».
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