La renovación de Jorge Galvañ hasta 2028 garantiza la presencia de otro canterano en el primer equipo del Hércules, al menos por dos temporadas más. Pese al tamaño de la masa social y a contar con un fútbol base integrado por 380 jugadores, la actual plantilla herculana solo cuenta con cuatro canteranos, y no es mala cifra si se compara con otros conjuntos del grupo 2 de Primera RFEF, donde el único que la supera, exceptuando filiales, es el Nàstic de Tarragona.
Galvañ, Nico Espinosa, Rafa de Palmas y Marcos Mompeán han conformado hasta ahora la representación de la cantera alicantina en el plantel. Hasta ahora, porque Mompeán, quien ha sido convocado en todos los encuentros de la temporada sin haber llegado a debutar en partido oficial del primer equipo, regresará a las filas del Hércules B tras la incorporación del guardameta alemán Alessandro Blazic.
El capitán y canterano Nico Espinosa, en su primera aparición de esta temporada. / Alex Domínguez
A los otros tres se les puede considerar el mejor espejo en el que los futbolistas de la base herculana pueden mirarse. El mayor de todos es Nico Espinosa, capitán y pieza indiscutible, quien ha estado desde la 2018-19 en dinámica de primer equipo. Sin embargo, no fue hasta el curso 2021-22 cuando ganó auténtico protagonismo con 21 apariciones. En el siguiente curso una lesión le apartó del campo, pero regresó con fuerza en la 2024-25 para firmar 35 apariciones, 6 goles y 6 asistencias. Este año la afición le ha echado de menos mientras tuvo que esperar a que se recuperase de su luxación en el tobillo.
El viaje de Galvañ
Por su parte, Galvañ, de 22 años, se perfila como el otro gran éxito de la cantera en el Hércules en lo que llevamos de década. En la 2023-24 Rubén Torrecilla contó con él por primera vez, momento desde el cual se ha movido en el ámbito del primer equipo. En este curso, sin embargo, fruto de la necesidad en el lateral derecho tras la lesión de Samu Vázquez, el joven que vistió por primera vez de blanquiazul a los ocho años y ha llegado a disputar nueve encuentros y anotar dos goles en el Hércules.
En esta década Nico Espinosa ha sido el único canterano que se ha afianzado en el Hércules
El sueño cumplido de Galvañ, afianzándose en el equipo de su niñez, se explica en el trabajo del jugador en el último año, que bien le ha valido elogios y reconocimientos públicos del exentrenador Rubén Torrecilla y del secretario técnico del club, Paco Peña. En el caso del preparador extremeño, en más de una rueda de prensa repitió que Galvañ dio un «salto adelante», incidiendo entre otros aspectos en la mejora a nivel físico.

Jorge Galvañ, durante su etapa formativa en el Hércules. / HCF
La oportunidad llegó y el joven futbolista la supo aprovechar desde su primer partido como titular, aquel 2-1 en Teruel en el que, en medio de un Hércules deslucido, el gol del descuento y del remoto sueño con el empate llegó de las botas de Galvañ. A la postre, sirvió para poco, pero fue la reivindicación de un jugador que, incluso con los gemelos cargados, ofreció ese plus que el resto de sus compañeros no encontraban en un día espeso y de mal fútbol.
A riesgo de caer en el romanticismo, se podría decir que es lo que tiene sentir la camiseta desde años. El club entendió inmediatamente que debía ponerle sobre la mesa un contrato del primer equipo al futbolista, cuya vinculación con la entidad culminaba el próximo verano. A Nico, por cierto, también se le ha ofrecido renovar, pero el jugador espera a la vuelta completa de su lesión.

Rafa de Palmas, en un entrenamiento en Fontcalent. / Álvaro Egea / HCF
El tercer canterano es Rafa de Palmas, con sus primeras convocatorias en la 2023-24, año en el que se fue cedido al Alcoyano. Tras otra cesión en la 2024-25, este curso el Hércules lo ha mantenido en sus filas y va buscando la oportunidad de jugar en una zona del campo que ya está ocupada por otros grandes nombres. Lleva, sin embargo, 8 apariciones y 1 asistencia en lo que va de curso.
Aunque Carlos Mangada dio el salto al fútbol «sénior» en el Villarreal y el Espanyol, inició su formación en la cantera blanquiazul
Hay otro jugador de la plantilla con un recorrido largo por las bases del Hércules. Se trata del alicantino Carlos Mangada, quien inició su formación en la cantera blanquiazul, si bien vivió el final de aquella etapa en los juveniles y filiales del Villarreal y luego despuntó en el Espanyol B, justo antes de regresar al Rico Pérez.
Los que tocan a la puerta
En el Hércules B hay un selecto grupo de futbolistas que destacan, e incluso alguno ya ha tenido su primera convocatoria bajo el mando del exentrenador Torrecilla. El nombre más sonado es el de Sergio Gutiérrez «Guti», quien ha entrenado con el primer equipo y viajó incluso al partido ante el Antequera. En confirmación de esta trayectoria, Guti también fue convocado por Beto Company en su primer partido al frente del Hércules. El mediocampista, con tres goles y una buena temporada a las órdenes de Roberto Campillo, avisa de sus intenciones de hacerse un hueco en el «A», donde incluso en pretemporada tuvo actuación con gol ante el Elche.

Guti celebra su gol en el derbi amistoso contra el Elche. Corren a acompañarle Galvañ y Bojang. / Carlos Arjones
Otro jugador con potencial, pero con un camino que todavía tiene que irse definiendo, es Manuel Tutú, también llamado a entrenar con el primer equipo hace no muchas semanas. Un extremo desequilibrante, de los que gustaban a Rubén Torrecilla, pero con cierta irregularidad propia de la edad. Por otra parte, Abdoulie Bojang, que adquirió cierta resonancia mediática durante la pasada campaña, ha perdido fuelle en la carrera por hacerse con un lugar en el primer equipo y ahora batalla por tener minutos en el filial.
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