Marta Rodríguez, decana de la facultad de Ciencias de la Salud de UNIE, Universidad de Planeta Formación y Universidades, que lleva 25 años formando a sanitarios, ha subrayado este miércoles que la tecnología, que ayuda a los profesionales a la hora de gestionar datos, predecir y realizar diagnósticos, «en ningún caso va a agarrar la mano [al paciente], ni va a practicar la escucha activa, eso lo harán solo los profesionales».
«Hay que tener claro que la tecnología plantea muchísimas ventajas, pero no va a sustituir nunca las competencias transversales» de los profesionales sanitarios, ha manifestado ante las dudas que plantea la Inteligencia Artificial en el diálogo ‘Formar para cuidar: el desafío de los nuevos profesionales’. La mesa ha formado parte del Foro ‘España 360’, que organiza el grupo de comunicación Prensa Ibérica, al que pertenece este periódico, y se celebra durante tres días en Madrid.
Rodríguez ha explicado que la tecnología está ya plenamente integrada en la formación universitaria de los profesionales sanitarios, dado que «la formación en salud está al más alto nivel» en España pero debe adaptarse a «las necesidades del momento» y a un contexto «cambiante y complejo». La especialista ha puesto como ejemplo de las nuevas competencias que tiene que adquirir el alumnado, en las facultades de ciencias de la salud, el aumento de las enfermedades crónicas, el deterioro de la salud mental, el envejecimiento de la población y los avances en investigación.
«Necesitamos profesionales de la salud que tengan capacidad de adaptación muy rápida […], que estén preparados para cuidar a enfermos crónicos, responder a crisis sanitarias, que tengan grandes conocimientos en salud pública y epidemiología y que dominen las competencias digitales y la IA, además de tener conexión, desde el primer momento, con la práctica profesional, sin olvidar el foco en la mirada humanista», ha precisado.
La conexión con la práctica
Asimismo, la decana de la facultad de Ciencias de la Salud de UNIE ha indicado que en España muchos profesionales sanitarios compaginan su trabajo con la docencia, por lo que el estudiante «se lleva lo mejor» de ellos, dado que son capaces de ponerles ejemplos de la práctica clínica y «acercar el mundo teórico con el práctico«.
En cuanto a la salud mental, ha explicado que además de formar en los problemas mentales al alza, en las facultades se enfocan en «garantizar el autocuidado y el bienestar» mental de los futuros profesionales. «Si ellos no están bien, cómo van a cuidar bien a los demás, es un objetivo que tenemos siempre presente», ha precisado.
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