En un momento del pleno, el portavoz del PSOE, Héctor Díez, afeó al alcalde de Elche, Pablo Ruz, la mala relación que mantiene con la oposición y su cambio de entender la política local. Algo que, llegado el momento, le contestó el regidor, admitiendo que lo ha hecho porque «enfrente no tenemos a una oposición constructiva y con ganas de avanzar. Si no una oposición destructiva y con ganas de hacer mucho daño y daño personal. En septiembre un miembro de su grupo denunció la dirección de mi vivienda. Y eso, créame, en lo que queda de legislatura dije que no. Eso lo ha cambiado todo«.
El alcalde se refería a la edil Patricia Macià, quien en una rueda de Prensa dio a preguntas de un periodista la dirección personal del regidor, una información que no salió publicada en ningún medio de comunicación. Algo que en cualquier caso a Ruz le parece «gravísimo. Y por supuesto que hablaremos y debatiremos y encontraremos acuerdos. Como en el caso del nombre del pabellón. Pero convendrán conmigo que ante una oposición que es capaz de hacer esto no contra el alcalde, sino viendo todas las normas básicas del debate y de la gestión política entenderán que sea difícil plantear algún tipo de medida distinta con respecto a los acuerdos. De cualquier forma, señor Díez, usted no fue el responsable, pero usted sí es el responsable de su grupo».
Ruz, que se sintió cómodo y con ganas de explayarse, fuera de lo que era la discusión del punto, añadió, «aún estoy esperando al menos una disculpa ante un hecho tan grave. En fin, no pretenderán ustedes exigir nada, cuando ustedes borraron los puentes de una manera tan evidente y tan grave y tan desagradable en lo personal y tan fuerte en lo que atañe a mi manera de entender la propia gestión y la propia política». Más tarde, Díez le recordó cuando siendo Ruz portavoz de la oposición denunció a concejales en los juzgados o intentó reprobar a una edil, entre otros ejemplos que puso.
Absentismo
En otro orden de cosas, el concejal socialista Vicente Alberola le preguntó en el pleno al alcalde de Elche, Pablo Ruz, por el retraso en el pago de horas extra, nocturnidad, festividad y servicios esenciales, en algún caso desde hace un año. Y el regidor no negó que fuera así, contestándole que «señor Alberola, no se puede absorber y soplar a la vez. Ustedes han estado en este pleno cargando sistemáticamente contra los incrementos presupuestarios del capítulo I. Dejen de hacer demagogia con esto, a pesar de lo que dice la señora (Patricia) Macià, las horas extras no se destinan a regar flores y a encender farolas, como si estuviéramos en el Londres del siglo XIX».
Héctor Díez escucha a Patricia Macià durante el pleno / Áxel Álvarez
Defendió las que se pagan porque «evidentemente hay acciones, hay servicios, sobre todo de la Policía que hay que asumir. El ayuntamiento tiene un problema, no con las horas extras, sino con el capítulo I, porque a su vez tenemos un problema y lo hemos hecho saber en toda la mesa de negociación de la carrera profesional, por cierto, salida con la unanimidad de todos los sindicatos, menos con Comisiones Obreras porque tenemos un problema con el absentismo». El regidor pasó a explicar cuál era este problema, «las horas propias relativas dentro del absentismo se siguen pagando y aun así tenemos espacios en los que nos falta personal, como en la Casa de Belén. Entonces, ¿qué hacemos? ¿Contratamos a gente o no contratamos a gente? ¿Pagamos horas o no pagamos horas?».
Según el alcalde, pedir que paguen a los funcionarios y al mismo tiempo denunciar el aumento del Capítulo I es «una contradicción y una absurda incoherencia que manifiesta el Partido Socialista. Gestionar el capítulo I del Partido Socialista es un desafío. Está siendo objeto de debate, pero sobre todo de responsabilidad por parte del gobierno. No preocupe que cualquier adeudo económico que tenga este ayuntamiento se saldará».
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