El titular podría ser que, por primera vez en la historia, la Premier League ha decidido aplicarse a sí misma un límite salarial. Así, a secas. Pero la decisión adoptada por los 20 clubes de la liga más poderosa del mundo es simplemente cosmética. Porque, en la práctica, ninguno de ellos destina el 85% de sus ingresos a plantilla, comisiones y traspasos, que es la cifra que se ha adoptado.
Esa cifra, de hecho, está 15 puntos por encima del límite fijado por la UEFA, que se sitúa en el 70%, lo que amenaza con provocar una disfunción entre aquellos que compitan cada temporada en competiciones europeas y los que no, que tendrán mayor margen relativo para confeccionar sus plantillas.
«El nuevo límite salarial tiene como intención promover igualdad de oportunidades a los clubs que aspiren al éxito y acerca el sistema financiero de la Premier al límite salarial existente de la UEFA, que opera en el 70%», ha explicado la Premier League en un comunicado.
Un sistema diferente al de LaLiga
La Premier ha optado por un sistema de porcentajes absolutos con respecto a los ingresos totales. Un cálculo que difiere del que se aplica en LaLiga, donde los límites salariales van en función de los gastos que cada club dedica a sus actividades no deportivas. Es decir, simplificando mucho, en España un club puede gastar en plantilla el resto entre sus ingresos totales y los gastos ajenos a su plantilla deportiva.
Hasta ahora, las limitaciones económicas de la Premier League tenían que ver con la capacidad para acumular pérdidas. La competición inglesa autorizaba a sus clubs a perder hasta 119 millones en periodos de tres temporadas. Esta norma llevaba en vigor una década, pero los clubs la consideraban desfasada y contraproducente.
Rechazo al techo absoluto de gasto
El límite salarial del 85%, ese que nadie alcanza, será ahora la ley. La Premier League pretendía acompañarla de otra medida que contribuyera a fomentar una mayor igualdad, y por tanto competitividad, entre los clubs de la categoría, pero esta ha sido rechazada.
Proponía a sus clubs la competición inglesa que el límite, más allá del porcentaje de ingresos, estuviera topado. La cantidad máxima sería el resultante de multiplicar por cinco la que recibe el último de la Premier por sus derechos de TV. En la actualidad, eso sería unos 625 millones de euros, pero solo siete clubs la han visto con buenos ojos, lo que ha provocado su rechazo.
Adicionalmente, los clubs han aprobado por unanimidad (también la ha tenido el límite del 85%) someterse a un sistema de tres test de su estabilidad financiera: uno de su fondo de maniobra, otro de su liquidez y otro de su patrimonio neto. Con estas medidas, la Premier trata de evitar la creación de una burbuja de gasto que ponga en riesgo su posicionamiento como liga más valiosa del mundo del fútbol.
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