Ha cambiado el perfil del alojamiento turístico en el Archipiélago. En la escena cotidiana de un turista que visitaba las Islas en busca de buen clima y desconexión, hace apenas una década, primaba la estancia en un apartamento u hotel de hasta tres estrellas. Sin embargo, la apuesta del sector por aumentar la calidad del hospedaje ha llevado a que ocho de cada diez camas en el Archipiélago se encuentren entre paredes de alta gama en hoteles de cuatro y cinco estrellas. Y, al mismo tiempo, apareció la nueva tendencia de las viviendas vacacionales, esa modalidad de poner a disposición de los turistas una casa que permita la experiencia de, por ejemplo, vivir en la ciudad que se visita. Una modalidad que, en medio de la polémica por la nueva ley que la regula, mantiene su crecimiento. En total, las Islas llegaron a las 47.127 viviendas vacacionales el pasado agosto, lo que supone un crecimiento del 2,4% en el último año, según los últimos datos del Instituto Canario de Estadística (Istac).
Entre 2022 y 2024, este tipo de alojamientos acaparó el 88% del incremento de camas en los 15 municipios isleños con más plazas. De las 32.693 nuevas que se ganaron en esos dos años, 28.766 las aportó la vivienda turística, tal y como se desprende del Atlas de contribución municipal del turismo en España, publicado por Exceltur.
La mayor parte de este tipo de viviendas se concentra en Tenerife, donde la presión turística es especialmente notable. La isla recibió en 2024 algo más de 6,2 millones de turistas internacionales y más de 900.000 visitantes nacionales, cifras que superan los 4,55 millones de viajeros —incluidos peninsulares— que visitaron Gran Canaria durante el mismo periodo. Este elevado flujo de viajeros copa en Tenerife el 41% de las camas disponibles en este tipo de hospedajes, lo que evidencia tanto la alta demanda como la relevancia estratégica de esa isla dentro del mapa de la vivienda vacacional en Canarias. Por su parte, en Gran Canaria están ubicadas un 21%, mientras que en Lanzarote y Fuerteventura están el 17% y el 14%, respectivamente, de este parque turístico-inmobiliario.
Municipios turísticos
Por municipios, destacan las localidades más turísticas del sur de Tenerife: Arona (4.496 plazas) y Adeje (4.103). En Gran Canaria, también con el foco puesto en el sur de la isla, las plazas son más numerosas en San Bartolomé de Tirajana (3.518) y Mogán (1.690), y también destaca la capital con 2.433 camas, a diferencia de en Santa Cruz de Tenerife, en la que ‘solo’ hay 983.
La mayor parte de este hospedaje está en Tenerife, con el 41% de las plazas, frente al 21% en Gran Canaria
Las camas en viviendas vacacionales se acercan al total de plazas disponibles en los hoteles y apartamentos. Los alojamientos tradicionales han sumado un 8,2% en los últimos 16 años, pasando de 233.485 en 2009 a 254.362 en julio de este año, según el Istac. Mientras tanto, las viviendas vacacionales en Canarias suman un total de 199.028 plazas, lo que supone un incremento del 10,6% respecto a 2019, cuando el Archipiélago contaba con 179.991 plazas. No obstante, mientras la tendencia general indica que la capacidad hotelera está contenida, las viviendas turísticas parecen ir contracorriente, registrando un crecimiento sostenido y consolidándose como una alternativa clave de alojamiento que está por ver si se sostiene tras la publicación de la nueva ley.
Entre 2022 y 2024, los mayores incrementos en el número de plazas de viviendas turísticas se registraron en municipios como Barlovento, en La Palma, donde la oferta creció un 82,2%, mientras los hoteles y apartamentos tradicionales mantuvieron sus cifras prácticamente estables. También destacó San Miguel, en Tenerife, con un aumento del 49,9%, y Arrecife, en Lanzarote, donde el crecimiento alcanzó el 47,5%. Este repunte en la oferta de alojamientos alternativos guarda una relación directa con la evolución de la demanda turística: los visitantes internacionales que optaron por este tipo de hospedaje durante sus vacaciones aumentaron un 33% en la primera mitad del año. En contraste, en lo que se refiere a la evolución en el número de plazas en los apartamentos, los porcentajes de pérdida más altos se encuentran también en San Miguel, con una caída del 40,9% de su oferta en solo dos años, y en Granadilla de Abona (también en Tenerife), donde la bajada llegó al 71,1%. También Los Llanos de Aridane, en La Palma, donde se perdió el 21,7% de las plazas.
Durante el mes de septiembre, un total de 42.441 alojamientos recibieron al menos una reserva
La consolidación de la vivienda vacacional en el Archipiélago también se refleja en la elevada ocupación de este tipo de alojamientos. Durante el mes de septiembre, 42.441 viviendas recibieron al menos una reserva, con una estancia media de 4,46 noches. Esto equivale al 88,9% del total de viviendas disponibles en las principales plataformas digitales analizadas. La cifra evidencia no solo la alta demanda de este modelo de hospedaje, sino también su capacidad para mantener altos niveles de actividad.
Pues bien, además del notable incremento tanto en el número de huéspedes como en la oferta de viviendas vacacionales disponibles, también se ha registrado un crecimiento significativo en los ingresos generados por la estancia de los turistas. En apenas un año, la facturación del sector pasó de los 84,57 millones de euros que anota el Instituto en septiembre de 2024 a superar los 91,63 millones en el mismo periodo de este año, lo que supone un aumento cercano a los siete millones de euros.
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