El abogado de Villanueva de Sijena, Jorge Español, ha respondido a la petición hecha a la Generalitat por la Comissió de la Dignitat de cobrar por el mantenimiento de las pinturas del Monasterio de Sijena, al afirmar que debería ser el Gobierno catalán quien pagara por arrancarlas sin permiso al inicio de la Guerra Civil y trasladarlas a Cataluña.
Español ha ironizado así con la petición de la referida Comissió (asociación memorialista catalana creada en 2002 para exigir el retorno a Cataluña de los denominados ‘Papeles de Salamanca’), que ha exigido este miércoles a la Generalitat reclamar todo lo invertido en la compra de los bienes de Sijena y el mantenimiento de las pinturas murales, en una cantidad que han cifrado en un millón de euros.
«Ante esta petición, lo que tendríamos que hacer entonces nosotros es solicitar que la Generalitat indemnizase por arrancar las pinturas murales sin permiso de las monjas propietarias de la obra ni de la Dirección General de Bellas Artes de la II República», ha señalado el letrado a EFE. Español ha recordado las declaraciones que la propia priora entonces en el cenobio, Pilar Samitier, hizo tiempo después: «Vinieron los del museo de Barcelona y se llevaron las pinturas murales por amor al arte».
A juicio del letrado, que se ha servido de un tono irónico en su afirmación, «si el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) tuviese que indemnizar por el alquiler durante más de 80 años de unas pinturas murales valoradas hoy en unos 1.000 millones de euros, a la mejor entonces tienen que vender el propio museo«.
Y ha recordado que Joaquín Folch y Torres, director en 1936 del Museo de Arte de Barcelona, germen del futuro MNAC, «acusaba a Josep Gudiol, a quien conocía muy bien, de haber arrancado las pinturas de Sijena, no para salvarlas, sino para hacer negocio con ellas vendiéndoselas a los americanos«.













