«Parte de nuestro trabajo es identificar y decidir dónde podemos reabrir las clínicas que están cerradas por la guerra, en zonas donde la gente está empezando a volver. La primera va a ser Al Jazerea. La segunda es en un campo de desplazados en Al Zaytoun, va a ser una clínica móvil de momento”.“Parte de nuestro trabajo es identificar y decidir dónde podemos reabrir las clínicas que están cerradas por la guerra, en zonas donde la gente está empezando a volver. La primera va a ser Al Jazerea. La segunda es en un campo de desplazados en Al Zaytoun, va a ser una clínica móvil de momento».
En el sur y el centro de la Franja de Gaza, MSF presta apoyo a dos hospitales -Nasser y Al Aqsa-, además de gestionar dos hospitales de campaña en Deir Al Balah, y operar tres centros de atención primaria.
Tras el alto el fuego, la organización ha podido reanudar sus actividades en la Ciudad de Gaza, donde ya apoyaba a los hospitales Al Helou y Al Shifa y contaba con una clínica. Actualmente, MSF está ampliando su presencia para poder reforzar más estructuras sanitarias en las zonas donde se concentra un mayor número de personas.














