La izquierdista Jeannette Jara y el ultraderechista José Antonio Kast competirán por la Presidencia de Chile en una segunda vuelta el 14 de diciembre, con el 82,9% de los sufragios escrutados.
De acuerdo con los resultados preliminares del Servicio Electoral, la exministra comunista de Gabriel Boric obtiene un 26,7% de los votos, mientras que el exdiputado ultracatólico logra un 24,1%. El resultado es bastante más ajustado de lo que pronosticaban los sondeos antes de la veda electoral, que le daban a Jara una victoria por encima del 30%.
La candidata comunista logró el primer lugar en los comicios tanto en la zona central como en el extremo sur del país, incluyendo Coquimbo, Valparaíso, Aysén y Magallanes, además de la región Metropolitana, que alberga la capital. Kast, por su parte, lideró la votación en las regiones del sur del país, incluyendo O’Higgins, Maule, Ñuble, Biobío, La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.
La gran sorpresa de la noche es el populista de derechas Franco Parisi, que, como en las presidenciales de 2021, va en tercer lugar, con el 19,4% y un considerable avance en las regiones mineras del norte del país, obteniendo el primer lugar en Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama.
Los grandes perdedores de la jornada son el ultraderechista libertario Johannes Kaiser, a quien muchas encuestas colocaban incluso por encima de Kast, y la representante de la derecha tradicional, Evelyn Matthei.
Matthei es la única que ya ha salido a reconocer su derrota tras quedar en quinto lugar. En una escueta comparecencia, ha dicho que felicitará a Kast en persona, aunque se resiste a pedir públicamente su apoyo. «Vamos al comando de Kast para saludarlo como corresponde», dijo Matthei, que ha protagonizado fricciones con Kast durante la campaña.
Su derrota confirma el retroceso de la derecha tradicional chilena, como ocurrió hace cuatro años, en favor de candidatos situados más al extremo.
La gran incógnita ahora es si de cara a la segunda vuelta del 14 de diciembre su coalición ofrecerá su apoyo a Kast, quien durante décadas fue militante de la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI), uno de los partidos que integran su coalición.
Por su parte, desde una declaración pública en el palacio La Moneda, el presidente Gabriel Boric felicitó a Jara y a Kast y les pidió «un debate con altura de miras de cara al balotaje, pensando siempre en lo mejor para Chile». «Chile tiene una democracia sana, una democracia robusta que no podemos dejar de cuidar todos los días», agregó Boric.

Un jurado electoral muestra un voto a favor de la candidata a la Presidencia de Chile por el partido Unidad por Chile, Jeannette Jara, este domingo en Valparaíso (Chile).
EFE
«El odio, la crítica al otro y exacerbar el temor no da para gobernar un país», dijo Jara este domingo tras depositar su voto en Conchalí, uno de los barrios más humildes de Santiago, donde nació y vivió parte de su infancia.
Tras conocer los resultados, la candidata izquierdista ha afirmado que Chile es un país «con mucho futuro y esperanza» y pidió cuidar la democracia para no ponerla «en riesgo» de cara a la segunda vuelta.
Los comicios se celebran en un contexto de gran fatiga electoral tras las sucesivas elecciones celebradas desde las masivas protestas de 2019 y por el descontento por la gestión de Boric, cuya aprobación ronda el 30% y quien abandonará La Moneda el próximo marzo.
Desde 2006, el poder se ha alternado entre izquierda y derecha y ningún presidente le ha entregado la banda presidencial a un sucesor del mismo signo político.
Los más de 15,6 millones de personas llamadas a votar también eligen a toda la Cámara de Diputados (155) y a 23 de los 25 senadores, unas elecciones cuyo conteo se iniciará tras el recuento de las presidenciales y en las que los sondeos pronostican un considerable avance del conservadurismo.















